CIUDAD MCY.- Protestar contra las medidas neoliberales, que se han traducido en el aumento de los servicios públicos, fue la principal razón que llevó a cientos de puertorriqueños el miércoles a las calles para mostrar su descontento contra el recorte al gasto social.

Los manifestantes repudiaron los nuevos impuestos, el aumento en el costo de los servicios públicos y los recortes a un sistema de pensión pública que acarrea pasivos por casi 50 mil millones de dólares, reseñó TeleSUR en su portal web.

Entre consignas y pancartas, los puertorriqueños terminaron manifestando en las afueras de la oficina de la Junta de Supervisión y Administración Financiera, creada el año pasado por el Congreso de Estados Unidos para “supervisar” las finanzas de Puerto Rico.

“Las medidas de austeridad que se han estado aprobando afectan a todo el pueblo de Puerto Rico”, expresó Luis Pedraza, citada por Telesur, líder de un sindicato que representa a unos 20.000 trabajadores en el sector privado y público.

En junio pasado, el Congreso de Estados Unidos aprobó la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por su sigla en inglés) que estableció la Junta de Supervisión Fiscal, que obligó al gobernador puertorriqueño, Ricardo Rosselló, a recortar drásticamente el gasto social para atender, al menos en parte, el pago de una deuda pública de 74.000 millones de dólares.

Las reducciones tendrán una repercusión social y económica al afectar a un territorio en el que cerca de la mitad de la población se encuentra cerca del umbral de la pobreza y en uno de los peores momentos de una crisis que dura una década, agudizada desde que en 2015 el Gobierno local se declarara insolvente para pagar una deuda de 70.000 millones de dólares.

Información VTV