“Ha habido un golpe cívico, político y policial”, denunció Morales en el mensaje televisivo en el que anunció su dimisión FOTO ARCHIVO

CIUDAD MCY.- Los especialistas en integridad electoral Jack Williams y John Curriel, del MIT Election Data and Science Lab, calificaron como “profundamente defectuoso” el informe presentado por la Organización de Estados Americanos (OEA) que afirma que hubo fraude electoral en las elecciones de octubre pasado en Bolivia.

A través de un estudio, publicado por The Washington Post, los académicos concluyeron: “No hay ninguna evidencia estadística» del supuesto fraude en las elecciones que llevó a líder boliviano a abandonar su cargo por presiones militares”.

El documento de la OEA, que daba cuenta de actas quemadas, redirección de votos a servidores ocultos y nombres duplicados, acusaba que cuando se retomó el conteo tras una suspensión del Sistema de Transmisión de Resultados Preliminares (TREP), mostraban una tendencia “altamente improbable” a favor del candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), reseña El País.

Sin embargo, la investigación de los especialistas ha revelado que no parece haber una diferencia “estadísticamente significativa” en el margen entre los resultados de antes y de después del alto en la transmisión.

“En cambio, es muy probable que Morales haya superado el margen de 10 puntos porcentuales en la primera vuelta”, afirman en el estudio.

El conteo preliminar de los votos se detuvo con cerca de 84% de los votos contados, cuando Morales tenía una ventaja de 7,87 puntos porcentuales, según detalla el estudio. Cuando se reanudó el conteo, el margen de Morales superaba por más de diez puntos al segundo candidato más votado, el expresidente Carlos Mesa.

El informe de la auditoría encargado por la OEA determinó que “una irregularidad en esa escala es un factor determinante en el resultado” a favor de Morales. Además, que las “manipulaciones” e “irregularidades” impedían conocer con certeza el margen entre Morales y Mesa. “Lo que sí es posible afirmar es que ha habido una serie de operaciones dolosas encaminadas a alterar la voluntad expresada en las urnas”, concluyó.

“¿Hubo una discontinuidad entre los votos contados antes y después del recuento no oficial? Por supuesto, las discontinuidades pueden ser evidencia de manipulación”, afirman Williams y Curiel, pero con base solo en la “evidencia de las estadísticas” no han encontrado las “anomalías” que acusa la OEA en la tendencia de los votantes.

En el estudio encargado por el Centro de Investigación Económica y Política encontraron una correlación de 0.946 entre el margen de Morales entre los resultados de antes y después de la suspensión del conteo de votos. Esta correlación desacredita el informe del organismo regional, que databa que el último 5 % de los votos presentó una tendencia distinta del anterior 95 %.

AVN