Por primera vez en 202 años, la imagen del Santo Sepulcro no recorrerá las calles de Villa de Cura FOTO ARCHIVO

***Por primera vez en la historia, esta icónica imagen de la Semana Santa no saldrá en procesión, ello con la finalidad de que la feligresía acate las normas sanitarias implementadas a propósito de la lucha contra el Covid-19

CIUDAD MCY.- Son 202 años los que cumple este año la icónica imagen de Jesús en el Sepulcro de la población de Villa de Cura en el municipio Zamora, la cual es adorada por millones de personas de todos los rincones del país y que este año debido a la pandemia del Covid-19, no saldrá en procesión.

Hay que recordar que los viernes Santos, la población de Villa de Cura se cubre de olor a sahumerio, de música sacra, de miles de creyentes que provienen de distintos rincones de Venezuela y con gran cantidad de esperma de velas en el suelo, debido a que aquellos fieles pagan sus promesas a Jesús en el Sepulcro, por atribuirle cuantiosos milagros.

El párroco de La Villa, el padre Silvestre Contreras, informó que debido a esta contingencia han tomado todas las precauciones para preservar la salud de los fieles, ya que esta es una de las manifestaciones religiosas que más personas alberga durante la Semana Mayor, ya que normalmente concentra a miles de personas que desbordan las calles de esta emblemática población pagando sus promesas al Sepulcro.

“Siguiendo las directrices de la Conferencia Episcopal Venezolana y las orientaciones pastorales del Obispo de Aragua, monseñor Enrique Parravano, tenemos medidas sanitarias estrictas, por lo que están en resguardo todas las imágenes de los santos. No es que no haya procesión este año, sino que están dispensadas, al igual que a los promeseros, a los devotos y a los enfermos que están pagando promesas para que sigan los lineamientos que ha determinado el Jefe de Estado, el gobernador y los alcaldes y se queden todos en casa”, dijo el párroco.

Además, fue enfático en señalar que en el municipio Zamora están acatando la cuarentena y es por esto que están siguiendo los lineamientos establecidos por la Organización Mundial de la Salud y los del Gobierno nacional, para quedarse en casa, por lo que hizo un llamado a las personas a continuar desde sus casas y en familia la devoción, en particular a la imagen icónica del Santo Sepulcro.

“Nosotros hemos hecho la campaña Has de tu casa un santuario, has de cada familia una iglesia de oración esperanzada, cada casa un templo, para elevar a Dios nuestras plegarias por la sanación de los enfermos y evitar a toda el contagio a nuestra feligresía de esta terrible pandemia del Covid-19”, refirió.

Igualmente el presbítero de Villa de Cura, habló sobre estas medidas tomadas por la arquidiócesis para la extrema protección y cuido del Santo Sepulcro y los creyentes, motivo por el cual estará dando la bendición desde la casa del Santo a puertas cerradas y elevará las plegarias desde el templo parroquial también de manera privada, para así evitar así conglomerado de personas, las congregaciones de creyentes o asistencia de los vecinos para salvaguardar el bien superior que es la salud de la población, “porque para la Iglesia lo más importante es la salud de todos y este año va a ser una Semana Santa conmovedora, ya que va a ser de mayor espiritualidad por eso nos sumamos a la campaña Quédate en Casa”.

PRIMERA VEZ QUE SE QUEDA EN CASA

Primera vez en 202 años de historia que tiene el Santo Sepulcro, segunda adoración más importante en el país que no saldrá a recorrer las calles de Villa de Cura, ello debido a la pandemia del Covid-19.

“Haciendo una investigación y hablando con cronistas eméritos como el profesor Jhonny Calvo y Oldman Botello, me dicen que es primera vez que la imagen del cuerpo yaciente de Jesús en el Sepulcro, no sale a la calle en procesión por circunstancias adversas, por lo que estamos ante un hito histórico y se crea un precedente con esta pandemia por el Covid-19, por eso mi mensaje en esta Semana Santa es para que la vivamos con serenidad y en paz para que la vivamos en casa, mi llamado responsable es a que permanezcan en casa”, apuntó el padre Silvestre Contreras.

Además, hizo un llamado a los organismos de seguridad para que este viernes resguarden la Casa del Santo Sepulcro, con el objetivo de que todos se ajusten a las medidas sanitarias y “hacer caso a las autoridades civiles, por eso nadie se puede acercar a la Casa del Santo Sepulcro. Por eso a quedarse en casa por la salud y estar a salvo, ya que en estos días debe prevalecer la cordura”.

HISTORIA DEL SEPULCRO

Normalmente, las sociedades religiosas de la localidad desde el mes de enero arrancan con los preparativos de la tradicional procesión que hubiese iniciado a las 8:00 am desde la casa del Santo y culminaría en la iglesia Matriz San Luis Rey de Francia, ubicada frente a la plaza Bolívar, en horas de la tarde.

Este es un recorrido de aproximadamente cuatro cuadras y la misma dura más de cinco horas, y luego se repite hasta la medianoche para devolverlo a su lugar de origen.

En el marco histórico de esta manifestación religiosa, se puede decir que la Casa del Santo Sepulcro, también conocida como la Casa de (José Tomás) Boves, es el lugar donde esta imagen reposa todo el año y que es visitada por miles de personas para pedirle algún favor ligado a la salud, el cual pagarán el viernes Santo.

Declarada Monumento Histórico Nacional en el año de 1972, y quienes han visitado este lugar afirman que es sagrado, de mucha paz y connotaciones mágico-religiosas atribuidas a la imagen del Cristo que, de acuerdo con relatos, llegó por error a la jurisdicción en el siglo XVII.

El Santo Sepulcro de Villa de Cura pesa alrededor de 60 kilogramos y mide 1,65 metros; 80 hombres la cargan en procesión.

Aunque no se sabe a ciencia cierta de dónde proviene, hay relatos que lo ubican en el siglo XVII.

Muchos dicen que a este pueblo aragüeño venía la imagen del Nazareno que está en Achaguas, en el estado Apure, pero en el puerto de La Guaira, en el desembarco de la nave que traía las imágenes desde España, se equivocaron y mandaron al Santo Sepulcro para La Villa.

Otros lo ubican en el siglo XVI, luego de que un galeón español naufragó en las costas de Ocumare de la Costa cuando la imagen era transportada al Perú. Al parecer, el capitán Antonio de Bolívar y Rojas, justicia mayor de los Valles de Aragua, ordenó que la imagen fuera trasladada hasta el ingenio de Bolívar, en San Mateo, pero por destino de la Divina Providencia, los indígenas confundieron el camino y fueron a dar a Villa de Cura.

Mientras otros sostienen que la imagen data del siglo XVII y que fue encargada por el fundador de La Villa. Pero también se estima que fue en el siglo XVIII, año 1785, cuando llegó la imagen a la Villa de San Luis de Cura y que su origen no es español sino venezolano, trabajada en los valles de Aragua por el artesano español Domingo Gutiérrez.

KARLA TRIMARCHI