CIUDAD MCY.- El columnista sobre seguridad nacional Max Boot, del Diario Washington Post, comparó a Donald Trump con otros presidentes en la historia de los Estados Unidos, los cuales han sido catalogados como “espantosos y mediocres”, sin embargo y en su opinión el actual mandatario estadounidense es “el peor” presidente que ha tenido la nación norteamericana.

El columnista y experto historiador de la Universidad de Yale, escribió que hasta ahora, había sido “normal” etiquetar a Donald Trump como el peor presidente en la historia de Estados Unidos.

“Como historiador, sé cuán importante es permitir el paso del tiempo para obtener un sentido de perspectiva. Algunos presidentes que les parecieron espantosos a sus contemporáneos como: Harry S. Truman o simplemente mediocres como: Dwight D. Eisenhower y George H.W. Bush, lucen mucho mejor en retrospectiva. Otros, como Thomas Jefferson y Woodrow Wilson, ya no se ven tan bien como solían hacerlo”, aseguró Boot en su publicación.

Además el educador graduado en la Universidad de California en Berkeley, destacó que ya había escrito, el 12 de marzo, que Trump es el peor presidente de los tiempos modernos, pero no de todos los tiempos. Eso dejó abierta la posibilidad de que James Buchanan, Andrew Johnson, Franklin Pierce, Warren Harding o algún otro “don nadie”, pudiera ser juzgado con mayor severidad.

“Pero en el último mes, ya hemos visto lo suficiente como para eliminar la clasificación de los tiempos modernos. Con su catastrófica gestión ante el coronavirus, Trump ya es el peor presidente en la historia de Estados Unidos”, aseguró.

¡Donald Trump el número uno!

En articulista explicó que el único gran competidor por ese dudoso honor sigue siendo Buchanan, cuya indecisión contribuyó a que Estados Unidos terminara en la Guerra de Recesión, catalogado el conflicto más letal en la historia de ese país. Resaltó que Buchanan podría seguir siendo el perdedor más grande. Sin embargo, hay buenas razones para creer que la Guerra Civil se hubiera desatado de cualquier manera. En cambio, no hubo nada inevitable acerca de la magnitud del desastre que enfrenta ese país actualmente.

“La situación es tan crítica que es difícil aceptarla. The Atlantic destaca que durante la Gran Recesión de 2007 a 2009, la economía sufrió una pérdida neta de aproximadamente 9 millones de empleos. La recesión de la pandemia ha visto casi 10 millones de solicitudes de prestaciones por desempleo en apenas dos semanas. The New York Times estima que el índice de desempleo está alrededor de 13%, el más alto desde el fin de la Gran Depresión, hace 80 años”, redactó.

El Coronavirus evidencia a Trump

Analizó que mucho peor que eso es la mortandad, pues el país del norte de América ya cuenta con más casos confirmados de Covid-19 que cualquier otro del mundo. Recordó que Trump declaró el 26 de febrero que la epidemia pronto estaría “casi en cero”, ahora sostiene que si el número de muertos es de 100,000 a 200,000 una cantidad mayor que todas las muertes estadounidenses en todas nuestras guerras combinadas desde 1945, siendo una demostración de que ha hecho “un muy buen trabajo”, ironizó el texto.

“No será una señal de que él es un miserable fracaso, porque el coronavirus es la catástrofe más previsible en la historia de Estados Unidos. Las advertencias sobre los ataques de Pearl Harbor y el 11 de septiembre fueron evidentes solo en retrospectiva. Esta vez, no se requirió de ninguna inteligencia ultrasecreta para ver lo que se venía. La alarma fue activada en enero en los medios de comunicación y por expertos, líderes demócratas como el ahora candidato presidencial, Joe Biden”, dijo Boot.

El experto insiste que funcionarios del gobierno advirtieron directamente a Trump, aunado a que un equipo de reporteros del Post escribió el 4 de abril: “El gobierno de Trump recibió su primera notificación formal sobre la epidemia del coronavirus en China el 3 de enero. En cuestión de días, las agencias de espionaje estadounidenses le confirmaron la seriedad de la amenaza a Trump, incluyendo una advertencia sobre el coronavirus, la primera de muchas en el informe diario presidencial, pero Trump no estaba escuchando”.

Recordó que el artículo del Post es la disección más minuciosa del fracaso de Trump en prepararse para la tormenta inminente, debido a que públicamente fue informado por primera vez sobre el coronavirus por el secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, el 18 de enero, no obstante y de acuerdo con la nota del Post, “Azar le comentó a varios allegados que el presidente creía que estaban siendo ‘alarmista’ y Azar tuvo dificultades para captar la atención de Trump para que se concentrara en el problema”. Cuando se le preguntó públicamente por primera vez a Trump sobre el virus, el 22 de enero, afirmó: “Lo tenemos totalmente bajo control. Es una persona que viene de China”.

El juego de Donald Trump

En los días y semanas siguientes a que Azar lo alertara sobre el virus, se conoció que Trump habló en ocho mítines y se fue a jugar golf seis veces, como si no tuviera ninguna preocupación en el mundo.

La incapacidad de Trump en enfocarse en el problema, señala el Post, “sembró una importante confusión en el público y contradijo los mensajes urgentes de los expertos en salud pública”. También permitió que varios errores burocráticos no fueran atendidos como fallas graves, como realizar suficientes pruebas de diagnóstico o almacenar suficientes equipos de protección y respiradores.

Mientras tanto asegura el historiador, que en otros países tan diversos como: Taiwán, Singapur, Canadá, Corea del Sur, Georgia y Alemania lo han hecho muchísimo mejor, y sufrirán muchísimo menos. Corea del Sur y Estados Unidos descubrieron sus primeros casos el mismo día. Corea del Sur tenía el 8 de abril 200 fallecidos, cuatro muertes por cada millón de personas. La tasa de mortalidad en Estados Unidos es de 25 por cada millón de habitantes, lo que representa seis veces peor y en aumentando rápido.

Finalmente, Max Boot detalló que este fracaso es tan monumental que hace que los recientes presidentes fallidos George W. Bush y Jimmy Carter, luzcan dignos del Monte Rushmore en comparación. “El anuncio de Trump del 3 de abril sobre el despido del inspector general de los servicios de inteligencia que reveló su intento de extorsión a Ucrania, demuestra que él combina la ineptitud de un George W. Bush o un Carter con la corrupción de Richard Nixon”.

Trump, como lo hace característicamente, está trabajando más duro que nunca en culpar a otros, como a China, los medios, los gobernadores, el expresidente Barack Obama, los gestores del juicio político demócrata, todo el mundo menos su caddie de golf y sus equivocaciones, “No asumo ningún tipo de responsabilidad”, asegura Trump.

Culmina su escritura llamando a la reflexión de los votantes de los EE.UU., “Se creerán sus excusas. Pero pase lo que pase en noviembre, Trump no podrá escapar del implacable juicio de la historia. En algún lado, un aliviado James Buchanan debe estar sonriendo”, concluyo el artículo.

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