La situación es aún peor en la industria de restaurantes, en la cual se estima que 3 % de los negocios fueron clausurados definitivamente FOTO REFERENCIAL

CIUDAD MCY.- El impacto del coronavirus podría disminuir el papel de las pequeñas empresas en la economía estadounidense, cuando se calcula al día de hoy (ayer) que más de 100 mil de esos negocios cerraron permanente debido a la pandemia.

Un artículo publicado por el diario THe Washington Post señala que incluso cuando el Congreso aprobó un histórico paquete de estímulo de 700 mil millones de dólares para apoyar a esas empresas, la actual crisis se está convirtiendo en una amenaza existencial para ellas.

El medio citó los resultados de un estudio realizado por las universidades de Illinois. Chicago y Harvard, el cual arrojó que al menos 2 % de las pequeñas empresas del país desaparecieron completamente como resultado de la emergencia sanitaria.

La situación es aún peor en la industria de restaurantes, en la cual se estima que 3 % de los negocios fueron clausurados definitivamente, según la Asociación Nacional de ese sector. Analistas advierten que esto es solo el comienzo de la peor ola de quiebras y cierres de pequeñas empresas desde la Gran Depresión o Crisis de 1929, porque no es posible que esos negocios sobrevivan sin ingresos durante semanas, y luego reabran solo a la mitad de su capacidad, de acuerdo con lo establecido por las medidas de distanciamiento social implementadas contra el coronavirus.

De acuerdo con el Post, es probable que el resultado de este panorama sea que las grandes empresas tengan un equilibrio de poder y de empleos aún mayor que antes de la crisis actual, ya que esas compañías presentan más posibilidades de sobrevivir en un año incierto.

Si bien 4,2 millones de negocios han recibido préstamos de emergencia de la Administración de Pequeñas Empresas, esa es solo una fracción de los 30 millones de entidades de ese tipo existentes en el país.

Asimismo, muchos propietarios de esos negocios dicen que el rescate financiero avalado por el Congreso no está bien diseñado.

AVN