CIUDAD MCY.- La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) asegura que es necesario una transformación económica y social para profundizar las políticas macroeconómicas.

La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, desde la sede en Chile presentó el informe del «Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2020. Principales condicionantes de las políticas fiscal y monetaria en la era pospandemia de Covid-19».

A través de una conferencia de prensa virtual, Bárcena advirtió que la pandemia ha tenido gran impacto en lo económico, lo productivo y lo social, con secuelas y efectos a mediano plazo sobre el crecimiento, aumentos en la desigualdad, la pobreza y el desempleo.

«El proceso de recuperación de la actividad económica (PIB) a sus niveles precrisis será más lento que lo observado en la crisis subprime (2007-2008)», explicó la secretaria ejecutiva de la Cepal, un organismo de Naciones Unidas.

Complementó que serán necesarias «políticas macroeconómicas activas para retomar el crecimiento y promover una agenda de transformación estructural».

«Hay que fortalecer los ingresos públicos, mantener las políticas monetarias expansivas convencionales y no convencionales, y fortalecer la macro regulación prudencial junto a la regulación de los flujos de capitales para preservar la estabilidad macrofinanciera en el corto y mediano plazos», continuó Bárcena.

El informe de la Cepal señala que América Latina y el Caribe vive su peor crisis económica en un siglo, con una contracción del 9,1% del Producto Interno Bruto (PIB) regional, que para finales del año estaría igual al de 2010, es decir, habría un retroceso de 10 años.

Este retroceso también se vería en desempleo, cierre de empresas y aumento de la pobreza, que llegaría a los mismos niveles de 2005, es decir, «marcaría un retroceso de 15 años, alcanzando a 231 millones de personas» y la pobreza extrema alcanzaría los niveles de 1990, «lo que implica un retroceso de 30 años, alcanzando a 96 millones de personas».

Información AVN