CIUDAD MCY.- El Gobierno nicaragüense denunció una “campaña de saña” internacional en su contra, a la vez que señaló que las sanciones de Estados Unidos y Europa los convierte en intervencionistas.

“Se ha lanzado una campaña con saña en contra de Nicaragua. Esa campaña recrudeció cuando el intento de golpe de Estado en abril del 2018 (la Comunidad Internacional) habla continuamente que hay que llevar la democracia a Nicaragua, cuando en sus mismos países son incapaces de respetar los principios de la democracia”, denunció el lunes el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, durante un acto en la Plaza de la Revolución, en la capital, Managua.

El mandatario sandinista se refirió a las sanciones impuestas por Estados Unidos y la Unión Europea (UE) contra los funcionarios de su Gobierno, acusándoles de corrupción y violación de los derechos humanos en las protestas de 2018.

Según sus declaraciones, “los países europeos fácilmente se prestan a ser también parte de la política intervencionista que ordenan los yanquis”, pues “si el yanqui aplica una sanción, entonces ellos también aplican una sanción”.

A este paso se sumaron la UE, Canadá y el Reino Unido, que impusieron restricciones contra Nicaragua. Tal medida fue aplaudida y saludada por la oposición nicaragüense.

Mientras tanto, las autoridades de Managua acusan a la oposición de ejercer “terrorismo golpista”, con el apoyo financiero de Estados Unidos, para incitar a la inestabilidad en el país y sacar del poder a Ortega.

En abril del año 2018, se inició una etapa de crisis sociopolítica con una ola de protestas violentas en contra de la Administración de Ortega. Las manifestaciones fueron catalogadas por el Mandatario como un intento de golpe de Estado, provocado por la oposición y financiado por Estados Unidos, reseñó la Agencia de Noticias Hispantv.

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