CIUDAD MCY.- El secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, condenó con firmeza el infame ataque de asaltantes no identificados contra una aldea en la provincia de Yagha, en la región de Sahel en Burkina Faso, que dejó más de cien civiles muertos, incluidos siete niños, informó la agencia de noticias Xinhua.

A través de un comunicado, compartido por su portavoz, Stephane Dujarric, el jefe de la ONU expresó su indignación por los asesinatos y subrayó la urgente necesidad de que la comunidad internacional redoble el apoyo a los Estados miembros en la lucha contra el violento extremismo y su inaceptable número de víctimas.

El secretario general expresó sus más profundas condolencias a las familias de las víctimas, así como al Gobierno y al pueblo de Burkina Faso, citó Xinhua.

Asimismo, deseó a los lesionados una pronta recuperación y transmitió el total apoyo de las Naciones Unidas a las autoridades en sus esfuerzos por superar las amenazas contra la paz, la estabilidad y la unidad del país, destacó el comunicado.

Ayer sábado el gobierno de Burkina Faso confirmó la muerte de 100 personas en la localidad de Sohlan, en la norteña provincia Yagha, durante un ataque perpetrado anoche por hombres armados.

Grupos irregulares arremetieron contra un puesto de los denominados Voluntarios para la Defensa de la Patria, civiles que apoyan al Ejército, y luego prendieron fuego a viviendas y al mercado de la localidad, indicó Prensa Latina.

En este sentido, a primeras horas del sábado se podían escuchar disparos y explosiones como resultado de la ofensiva desplegada por el Ejército contra los extremistas, reveló la emisora local Omega.

Luego de conocer el suceso, el presidente burkinabé, Roch Marc Christian Kaboré, lamentó en su cuenta de Twitter el hecho, envió sus ‘condolencias a las familias de las víctimas’ y decretó tres días de luto oficial desde la media noche de hoy.

El mandatario calificó de bárbaro el ataque y señaló que las fuerzas de seguridad y defensa trabajan duro «para encontrar y neutralizar a los responsables de este acto despreciable», a quienes no identificó por el momento. Datos oficiales cifran en más de mil 400 los muertos por la espiral de violencia en esa parte del país y en más de un millón los desplazados desde el 2015.

Fuerzas de seguridad dijeron a periodistas que la cifra de muertos, entre hombres y mujeres, era aún provisional. Este ataque clasifica como el más mortífero desde el comienzo en 2015 de la violencia en esa parte del país, próxima a la frontera con Malí, donde crecieron estos incidentes en los últimos años.

Como parte de las medidas de contención de estas agresiones, las fuerzas de seguridad y el Ejército de Burkina Faso desplegaron medios y efectivos en las regiones del Norte y Sahel, donde el pasado mes perdieron la vida decenas de personas por diversos ataques.

Información AVN