Eddy Gómez Abreu

El imperialismo norteamericano por la avidez de hidrocarburos diseñó a través de la CIA un plan para controlar países productores de petróleo en el oriente próximo y medio, se denominó “Primavera Árabe” que se inicia en 2011 en Túnez, dado que el presidente Ben Alí que gobernaba desde 1987 se negó a ceder la base militar de Bizerta y a endurecer el bloqueo económico contra Libia. Lo satanizan, lo acusan de dictador y posteriormente lo derrocan con un movimiento de masas organizado desde la embajada gringa.

Este movimiento se extiende por Egipto, Yemen, Líbano, Jordania, Libia, Bahrein y Siria. El objetivo: Libia y Siria. El financista regional fue Qatar y el ideólogo el senador John McCain.

Libia el país con el mejor nivel de vida de África es codiciado no solo por su petróleo, también por poseer una importante fuente de agua, un acuífero situado en el sur en los límites con el Chad. Kadafi da un viraje a la derecha: financia la campaña electoral de Sarkozy en Francia y coloca dinero en bancos occidentales y presionado por sus “aliados” desmantela su Fuerza Aérea. Es traicionado por estos, quienes incorporan mercenarios en las protestas y desatan una guerra civil, que fue apoyada por el Consejo de Seguridad de la ONU, quien aprobó bombardeos por las Fuerzas de la OTAN, que a la postre significó su derrota y su muerte. El Gobierno de EEUU y los europeos se robaron el dinero del pueblo libio y tomaron el control del petróleo. Hoy Libia está dividida y anarquizada.

En Siria las protestas contra el presidente Bazar el Assad se convierten en una guerra civil, donde participan mercenarios de más de 50 países, teniendo el control de grupos terroristas denominados: Estado Islámico, apoyados por Qatar, Arabia Saudi, Israel y Turquía. Los yihadistas toman el control del norte del país y junto a territorio conquistado en Irak crean el Califato a caballo. La unidad de las Fuerzas Armadas y el pueblo sirio, con el apoyo de la Aviación Rusa y contingentes armados del Hézbola libanés e iraníes, luchan juntos contra el El. El petróleo era sacado por la frontera hacia Turquía y llevado a Europa. Con la recuperación de Palmira, Alepo, Al Raqqa y con la caída de Deir Al-zur, la guerra en Siria está técnicamente ganada para la causa Siria.

La derrota de EEUU en Siria es parte de una cadena de derrotas militares que se vienen sucediendo desde la guerra de Corea, que incluyen Vietnam, Somalia, Afganistán, Irak y ahora en Siria. Esto se explica, porque más allá de las ventajas científico-técnicas y del diseño de la guerra existe una variable habitualmente soslayada en los laboratorios de guerra: la voluntad de los pueblos.

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