Gobierno y oposición iniciaron un proceso de diálogo en México FOTO NOTIMEX

**El primer punto favorable que arrojan los diálogos es su propia realización. Ha sido el chavismo el que viene proponiéndolos y ahora las oposiciones entraron en ese terreno, de hecho, renunciando a su mantra de «cese de la usurpación y gobierno de transición»**

CIUDAD MCY.- Iniciada una nueva fase de diálogo y negociación entre el Gobierno de Venezuela y dos grupos del fraccionado bloque opositor del país, y comienza con buen pie, mediante la firma de un memorándum de entendimiento entre estos sectores políticos.

El evento es asistido por México como país sede, pero cuenta con la mediación del Reino de Noruega, e igualmente con el acompañamiento del Reino de Países Bajos y la Federación de Rusia. Jorge Rodríguez lidera a la delegación del Gobierno venezolano y Gerardo Blyde a las dos tendencias opositoras presentes (fracción de Juan Guaidó y el grupo de Henrique Capriles).

Esta nueva etapa de conversaciones concurre en un momento crucial para Venezuela, por tratarse de procesos de negociación de alta expectación. Las razones son evidentes y descansan en los fracasos de la agenda que se articuló para destituir al poder político de Venezuela por vías de prolongada presión, coerción, injerencia, más un cerco financiero, económico y diplomático.

Los recurrentes fracasos de estas estrategias acumularon sucesivamente los consensos políticos alrededor del bloqueo al país y el apoyo al gobierno fake de Juan Guaidó, formulado en la misma hoja de ruta para desplazar al chavismo. Ante las circunstancias políticas en Venezuela, la opción de presión ha ido perdiendo consistencia, tanto la Unión Europea (UE) como del propio Gobierno de Estados Unidos, principales promotores del asedio.

El primer punto favorable que arrojan los diálogos es su propia realización. Ha sido el chavismo el que viene proponiéndolos y ahora las oposiciones entraron en ese terreno, de hecho, renunciando a su mantra «cese de la usurpación y gobierno de transición».

El documento nombra a las partes como «Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela» y «Plataforma Unitaria de Venezuela», para referirse a las tendencias divergentes presentes en México.

Queda de manera textual y en un acuerdo internacionalmente observado y avalado que solo hay un gobierno en Venezuela presente en México que está representado en el chavismo y que, por ende, el prefabricado «gobierno interino» no existe. En términos prácticos y semiológicos, el gobierno de fantasía acabó al estampar la firma que lo cataloga como inexistente.

El DOCUMENTO FIRMADO TIENE RUTA, MÉTODO Y TEMAS

La intención del diálogo ha sido establecida en un objetivo macro: «Llegar a un acuerdo, a través de una negociación intensa, integral, incremental y pacífica, para establecer reglas claras de convivencia política y social con respeto absoluto a la Constitución nacional», señala el texto firmado.

De acuerdo con el documento, la negociación será desarrollada mediante puntos fijados por los actores y han sido descritos en el documento de la siguiente manera:

Derechos políticos para todos; garantías electorales para todos; levantamiento de sanciones; respeto al Estado constitucional; convivencia política y social; protección de la economía nacional; garantías de implementación, y el seguimiento de los acuerdos.

Lo primero que es necesario considerar sobre el memorándum de entendimiento es que establece una hoja de ruta, un método y temas relevantes. No consiste en un acuerdo definitivo.

Está claro que la hoja de discusión revelada deja expuestos los objetivos expuestos por cada una de las partes y son presentados sin un orden de relevancia ni de ejecución. Aunque para ellos podría haber prioridades entre algunos de estos puntos a debatir.

Un elemento muy relevante del documento determina que los acuerdos que se alcancen deben estar en estricto apego a la Constitución de Venezuela, tal como se lee al final del objetivo de las negociaciones.

Esto no es un detalle de forma; es en realidad un aspecto de fondo. Las negociaciones no pueden desembocar en acuerdos que contradigan a la Constitución, por más que las presiones de alguna de las partes pretendan imponerlo.

Tal como se menciona en el objetivo del texto, una negociación intensa, integral e incremental, refiere que los acuerdos van a cristalizar en un lapso extendido, pero indeterminado de tiempo. Con esa manera de progresividad no hay condiciones para suponer que estos serán de resultados totales e instantáneos.

Por otro lado, el documento refiere de manera taxativa: «La negociación se dará bajo el principio de que nada está acordado hasta que todo lo esté». Sin embargo, refiere el memorándum, que «las partes podrán celebrar acuerdos parciales si consideran que los temas sobre los que versen han sido suficientemente discutidos y si su implementación es urgente, necesaria o al menos verificables antes del término de negociación».

Relata el escrito que «los planes parciales tempranos serán incluidos en el acuerdo final y serán irreversibles desde su emisión, sin perjuicio de que exista la posibilidad de ajustarlos a las circunstancias o mejorarlos».

Ello refiere a que el mecanismo pretende ser eficaz y dinámico ante una negociación que tendrá claros inamovibles iniciales por cada una de las partes. El documento propone un método que genere condiciones para que, en el peor de los escenarios, las partes no se vayan con las manos vacías, aunque se preserve el principio de que nada estará acordado, aunque todo lo esté.

El documento hace ratificaciones que no deben entenderse decorativas, sobre el respeto al ordenamiento jurídico venezolano, el fortalecimiento de la democracia inclusiva, respeto a los derechos humanos, así como la sanción a su violación y el rechazo a la violencia política contra el Estado.

El memorándum es rubricado por ambas partes «entendiendo la necesidad de que sean levantadas las sanciones contra el Estado venezolano, reivindicando como derechos irrenunciables de la nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional». Este ítem, incluido como una condición expresa del chavismo, establece el reconocimiento del bloqueo al país como un acto pernicioso de injerencia externa.

LAS EXPECTATIVAS

El encuentro en México es resultado de negociaciones tras bastidores entre el chavismo y las oposiciones.

Que estos actores hayan llegado hasta este punto permite suponer que hay intenciones y limitaciones reconocidas por ambas partes, que se traducirán en la búsqueda de objetivos y el ceder concesiones. Ya tienen cierta claridad de qué van a conseguir y qué van a conceder, por eso van a diálogo a la vista del mundo entero.

Para los opositores, en sus actuales circunstancias políticas, que le son muy adversas, no hay condiciones para proponer un «todo o nada». Es decir, el cuadro actual les demanda un pragmatismo inédito para intentar lograr lo más que puedan, reconociendo desde ahora límites en sus aspiraciones.

Para el chavismo, su principal demanda, que consiste en el desmontaje del bloqueo, esto no recae en los opositores en la mesa, quienes tratándose de este ítem son más bien unos mensajeros.

Esto recae en la discrecionalidad estadounidense, quienes formalmente no están en México. He ahí un claro factor de perturbación sobre los diálogos, pues algunas demandas en la mesa están sujetas a factores de interés fuera de Venezuela y al desarrollo de su agenda particular.

REENCUENTRO EN SEPTIEMBRE Y MEMORÁNDUM ES LEGAL

La delegación del Gobierno retornó este lunes al país luego de mantener conversaciones en privado con la autodenominada Plataforma Unitaria de Venezuela que culminaron el domingo. La próxima jornada será del 3 al 6 de septiembre.
Mientras tanto, durante la sesión del martes, los diputados del Parlamento venezolano dieron el visto bueno al documento surgido de los recientes diálogos en la capital mexicana.

Tras la aprobación unánime del documento, la Asamblea Nacional dio rango legal al texto, ordenando su publicación en Gaceta Oficial para que se convierta en Ley y de fiel cumplimiento por todos los venezolanos.

MARCOS GAVIDIA

Información TELESUR