“El de La Pica” hace labores sociales porque le nace del corazón | FOTO ARCHIVO

CIUDAD MCY.- El bengalí Eduardo Escobar está entre los seis finalistas al Marvin Miller Man of The Year, premio cuyo ganador que será anunciado por las Ligas Mayores en noviembre.

Este reconocimiento es entregado anualmente a un jugador de las Grandes Ligas, cuyo desempeño en el campo y contribuciones a su comunidad sean inspiradores.

Finalmente, el ganador será elegido por los compañeros de juego, quienes tienen inclinación por el campocorto aragüeño, debido a su trabajo humanitario realizado en Venezuela.

Eduardo Escobar comenzó en la pelota cuando apenas tenía diez años. Su madre reseñó que se escapaba del colegio para ir a jugar al estadio, no le parecía atractivo estudiar, siempre quería jugar. Una vez que descubrió que tenía ese don lo llevó a practicar béisbol como distracción, pasatiempo que se convirtió en pasión.

Juan Escobar y Amador Arias fueron los personajes que ayudaron a impulsar al joven aragüeño, así es como llega a firmar para chicago White Sox a sus 16 años. Estos dos maestros de la familia Escobar le enseñaron como fundamento de vida al utility de Minnesota, que el pelotero exitoso nace de la humildad.

Las diferentes carencias que Eduardo Escobar sufrió durante su niñez, le ha servido de lesión para ser un hombre de obras de caridad para quien lo necesite, y querer dar todo lo que tiene y lo que no tiene.

“El de La Pica”, junto a su familia, están haciendo un arduo trabajo para Venezuela desde hace tres años con la Fundación Eduardo Escobar 5, con la cual brinda a todas las comunidades del estado Aragua diferentes beneficios dependiendo la necesidad observada.

Todo el equipo que trabaja en pro de la Fundación Eduardo Escobar | FOTOS RICHIT SOSA

La fundación no tiene sede fija, ya que se mantiene en todos los rincones del estado brindando ayuda a su prójimo. Eduardo Escobar no tiene plan de trabajo dentro de la misma. Su donativo es espontáneo y se enfoca en ayudar a todos, desde el más pequeño hasta el más grande, el enfoque principal es llevar alimentos a todas esas personas que no tienen de comer para que no se acuesten sin nada en su estómago.

La fundación trabaja bajo el lema: “Bendecido para bendecir”. En los últimos tres años, ha realizado diferentes donativos al Seguro Social de La Ovallera, al ambulatorio de Palo Negro, al Hospital Central de Maracay y a diferentes Escuela, además de trabajar constantemente para una escuela de niños especiales ubicada en la Base Aérea Libertador (BAEL).

“Las donaciones que realizamos son ocurrencias de Eduardo, quien establece donde y cuando se van a hacer las obras de caridad. Él siempre se viene con cinco maletas llenas de zapatos, ropa y medicinas, siempre quiere ayudar a todo el mundo, pero nunca se saca a La Pica de su corazón. Un día quiso repartir arepas en un semáforo y se sentó en la acera a desayunar con unos niños en estado de calle”, expresó Eisley Álvarez, su asistente en Venezuela.

GANADORES

“Estar entre los seis finalistas me hace sentir muy feliz y orgulloso. Eso quiere decir que se está haciendo un buen trabajo, esto es algo que sale del corazón. Hay personas que no tienen para comer y eso me entristece, yo pasé mucha necesidad y no me gustaría que nadie, y mucho menos un niño, pase por eso”, dijo el toletero aragüeño.

Escobar, a través de su fundación, quiere emprender un camino de esperanza para los niños con cáncer, ayudarlos en todo lo que necesiten en cuanto a servicios médicos, además de brindarles alimentación, distracción y alegría.

UNA MADRE QUE VALE ORO

Eduardo se motivó a llegar a las Grandes Ligas por su madre. Cuando en un momento de dificultad lloraba por no tener comida que brindar a sus hijos, Escobar le prometió a su mamá que la sacaría adelante a través del béisbol, sueño que no tardó mucho en cumplir.

“Mi hijo es una bendición para mi, para la familia y para Venezuela, un hombre con gran corazón. Desde que estaba pequeño quería tener más para dar, su humildad se basa en su crianza, lo poco que tenía lo compartía con muchas personas. Si Eduardo gana este premio, gana también todo aquel que necesite”, expresó Carmen Coronado, madre del pelotero.

“Siempre lo llevé al beisbol para que estuviera haciendo algo bueno y no me arrepiento de haber luchado por este maravilloso logro que valió la pena. Soy una madre muy orgullosa y agradezco a Dios por darme todos los hijos que me dio. Si muero en este momento, le pediría a Dios que me dé la misma familia”, manifestó Coronado.

Por otra parte, “El de La Pica” se siente muy agradecido con su gente maracayera, quien le devuelve con amor y apoyo todas sus buenas acciones. “También agradezco a mi madre, pilar fundamental de todo lo que hago. Mi mamá trabajó mucho para darme este tamaño, verla sufrir fue el motivo para querer trabajar más fuerte y ser alguien en la vida”, expresó el grandeliga.

Gracias a los buenos valores que fueron inculcados al pelotero, sigue en pie de lucha ayudando a combatir el hambre y la necesidad dentro del estado Aragua, quien espera que a través del premio la ayuda pueda crecer a nivel nacional. Los resultados serán anunciados en el mes de noviembre, deseándole suerte al campocorto para que cierre el año con broche de oro y brinde éxitos y ayuda a toda Venezuela.

SUSANA MORA