El pitcher felino demuestra la experiencia en la LVBP | FOTO LVBP

CIUDAD MCY.- Durante la vida de los peloteros los roles van cambiando. Cuando son novatos, su principal trabajo es escuchar los consejos que le dan los jugadores más experimentados para luego exponer todos esos conocimientos en el terreno de juego. Posteriormente, al pasar los años, el papel cambia y ese alumno se convierte en el profesor para repetir el ciclo. Guillermo Moscoso ya cumple con su trabajo de profesor dentro de la cueva de Tigres de Aragua.

Moscoso debutó en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional en la temporada 2007-2008, y desde entonces el derecho se ha convertido en uno de los brazos criollos más consistentes en los últimos años. Además, vio acción durante cinco años en las Grandes Ligas para luego emigrar al béisbol asiático. Luego de toda esa experiencia acumulada por tantos años como lanzador, el criollo ahora se siente preparado para fungir como mentor.

“Ya no soy el Guillermo Moscoso que escucha a los veteranos”, afirmó el baraja de la rotación de Tigres de Aragua. “Creo que ahora los jóvenes me escuchan a mí. Es hora de enseñarles lo que uno ha aprendido y seguir dando el todo por el todo”, recalcó.

El profesor Moscoso comenzó su carrera en la LVBP con Leones del Caracas, equipo al que defendió hasta la temporada 2013-2014. Este año, tanto melenudos como felinos efectuaron un cambio entre ambos y el derecho pasó a las filas aragüeñas.

“Estoy contento por volver a lanzar en Venezuela tras tres años de ausencia. Para mí fue una sorpresa el cambio. Toda la vida con el uniforme de Leones, pero son cuestiones de béisbol, de negocios y me dieron la oportunidad de regresar. Para mí es otro reto, estoy creo que casi en lo más alto de mi carrera, con mucha experiencia y más responsabilidad”, expresó Moscoso.

La mayoría de los peloteros criollos crecen en el mundo del béisbol dentro del sistema de MLB, pero la pelota asiática ha mostrado ser un torneo de alto nivel. Moscoso, tras su pasantía en esa pelota, aprendió lo necesario para transmitir una buena dosis de conocimientos a los más jóvenes que piensan llegar a esas ligas para establecerse.

“Aprendí mucho, de verdad”, afirmó Moscoso. “Aprendí tanto de la cultura como del mismo juego. Compartí con personas que nunca había conocido. Me instruí en cosas de nutrición y de entrenamiento. Es otro mundo y me adapté bastante rápido al sistema de ellos, al igual que la pelota allá es diferente”, comentó.

Una de las enseñanzas que el mentor felino da a sus compañeros sobre la pelota asiática es la manera como entrenan allá. “Hubo ocasiones en las que lancé sesiones de bullpen de 150 pitcheos”, recordó Moscoso. “Eso no se ve aquí. Un bullpen aquí es de 25 o 30 envíos; en Grandes Ligas máximo es de 35 o 40. Ellos te hacen lanzar 150 lanzamientos y lo haces hasta dos veces a la semana, son cosas a las que uno tiene que adaptarse. El béisbol asiático es bastante difícil”, recordó el serpentinero.

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