Reunión con el jefe del Departamento de No Proliferación y Control de Armas, Mijail Ulianov

CIUDAD MCY.-“Consideramos que el informe es muy superficial y poco profesional, la misión llevó a cabo su investigación a distancia, nada más. Es un escándalo”, declaró en rueda de prensa Mijail Ulianov, el director del Departamento de No Proliferación y Control de Armas de la Cancillería rusa.

Las acusaciones formuladas contra Damasco de haber usado armas químicas en la ciudad de Jan Sheijun, en la mencionada provincia noroccidental siria, son “insostenibles” e “imposibles” desde el punto de vista técnico, consideró además Ulianov.

La aviación siria, argumentó, no pudo bombardear Jan Sheijun, porque el cazabombardero Su-22 incriminado en el ataque voló a más de cinco kilómetros de la zona, una distancia que hubiera hecho imposible lanzar una bomba desde el aire a la localidad.

El diplomático ruso lamentó que la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lanzara, ignorando los “escenarios” alternativos propuestos por Rusia para esclarecer los hechos, una investigación cuya realización es imposible en las circunstancias actuales.

El informe de la ONU -y de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ)-, afirma que el Gobierno sirio es responsable del ataque con gas sarín en cuestión.

Fuentes diplomáticas sirias alegaron que los expertos de la OPAQ siguieron, sin aportar pruebas, directivas de Estados Unidos y de los Gobiernos de otros países occidentales que acusan a Damasco de usar armas químicas contra su propia población.

Este tipo de acusaciones a Siria se plantea, mientras la propia OPAQ confirmó el uso de este tipo de armamento por los grupos armados y extremistas.

Información HISPANTV