¡Con la sabrosura de los afectos!

MIRIAM PARDO

Cuando hablo de mi municipio Sucre se mueven todos los afectos, la historia vivida y la que está por vivirse, calles, parques, plazas y nombres, muchos nombres de mujeres, hombres, niños y niñas que forman parte de mis mejores recuerdos, así que cuando te nombro, Cagua, y te nombro, Bella Vista, existes en toda plenitud.

Eres territorio de la resistencia, la de nuestros indígenas empalaos por los españoles colonizadores que le dan el título al más hermoso cerro que te circunda, fui allí hace tres días y me llené de energía maravillosa, emanada de esa naturaleza más viva que nunca y que pide a gritos un poco de afecto, un poco de voluntad política para brillar más aún.

El lugar siempre fue un espacio deportivo por excelencia y cuenta con extraordinarios estadios para el béisbol que han dado peloteros de mucha valía, así como también, una generación de ciclistas como nuestro Reitler y tantos otros; la comunidad entera reclama su histórica condición que mantenía una dinámica de intercambio y solidaridades.

Bueno, más adelante (en otras entregas) seguiremos “la conversa” al respecto de esa área, porque sobre lo que quiero hacer énfasis es en el aspecto productivo e industrial, sobre las invalorables capacidades que aún no lo dan todo y esperan por decisiones fundamentales; el espacio total de la zona diseñada para fábricas de cualquier tipo es un atractivo para inversionistas de cualquier latitud y está en casi el corazón de Venezuela, con una vía central que le interconecta con norte, sur, este y oeste, lamentablemente la vialidad interna no ha sido bien atendida y muestra deterioro evidente, pero esta situación es para ser superada muy rápidamente; está rodeada de innumerables comunidades donde habita un pueblo hermoso y trabajador que no ha sido correspondido en su condición de vida con lo pujante de la zona, ahora decimos que hay mucha esperanza de transformación de esa realidad porque así lo demanda un gran COLECTIVO que se dispone a concretarlo.

Por eso quiero cerrar todas estas ideas hablando de la gente, de ese pueblo que además de trabajar, quiere estudiar, hacer deporte, CREAR E INVENTAR alrededor de lo alternativo posible, aquí en este territorio sublime de Antonio José de Sucre, cada persona es un valor de vida que entrega a la estética revolucionaria la SABROSURA DE LOS AFECTOS. Por eso hoy, mi mente, corazón y manos te los entrego todos para cualificar el vivir viviendo que nunca has debido perder en ese rumbo constructivo como aporte amoroso a una patria y un terruño que todo lo merece.

Hablando de lo concreto en el área de producción de alimentos, aún están preservadas algunas franjas buenas para la siembra y la cría, y es necesario que la ciudad toda entienda y entre en esa lógica y no la de comerse lo periurbano; los terrenos que son parte del antiguo Fusagri en Rafael Urdaneta (La Segundera) son solo un ejemplo posible para mayor escala, ahora no es moda sino gran necesidad que sea este un territorio de alimentos; cuantos vegetales, hortalizas, leguminosas, frutas y verduras hacen falta en la mesa de nuestras familias y al mejor precio para fortalecer en parte el salario de trabajadores y trabajadoras, ese que nuestro presidente obrero Nicolás Maduro con mucho esfuerzo insiste en preservar frente a una guerra no convencional que ataca fuerte y sin pausa, no solo la producción, sino también la distribución de los diferentes rubros.

Es ahora que hay que pararse firme, con moral en alto y voluntad política para defender el legado de Hugo Chávez, la Patria y su Independencia y Soberanía como el bien más preciado y con el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, LA PAZ, la que nos ha costado vidas inocentes y a los que le debemos mantenerla.

Sucre no es un archipiélago, isla o parcela de nadie en particular, es parte un todo: Aragua, Venezuela.

Como bien lo dijo José Martí: ¡Con el amor renace la esperanza!

@MiriamPardoJ