Dante Rivas

Desde 1995, el 16 de noviembre de cada año se celebra el Día Internacional para la Tolerancia, con el objetivo de fomentarla entre las personas, culturas y pueblos, inculcándoles además valores humanos esenciales como la comprensión, el respeto, el diálogo y la reconciliación, a través de actividades formativas y conmemorativas.

Estoy convencido de que estas premisas son indispensables para conseguir la paz que tanto urge a Venezuela y el mundo entero; por ello este año todos debemos destinar los mayores esfuerzos para promocionar la tolerancia en nuestras casas, colegios, universidades e instituciones.

Tenemos que explicarles a los niños, jóvenes y adultos su significado y la relevancia que tiene su cumplimiento para que podamos forjar un mundo más justo, sin violencia y discriminación. Resalto la importancia que tienen la formación y la educación en los distintos niveles para que este o cualquier objetivo se materialice con efectividad.

Es hora de que reconozcamos que la violencia solo nos conduce al fracaso. Suscribo las palabras de Ban Ki-moon hace dos años como secretario general de la Organización de las Naciones Unidas: “… En el Día Internacional para la Tolerancia reconozcamos el creciente peligro que representan quienes procuran dividir y comprometámonos a forjar un camino marcado por el diálogo, la cohesión social y el entendimiento mutuo”. Venezuela lo necesita.

Invito a los ciudadanos de todos los países del mundo a tomar conciencia, a enriquecernos con intercambios mutuos, a aprender de nuestras diferencias y finalmente a construir juntos sociedades tolerantes, inclusivas, pacíficas y prósperas. Prediquemos con el ejemplo y combatamos cualquier acto intolerante que pueda afectarnos.

ne.danterivas@gmail.com