Miguel Hernández Castro

Tenemos muchas deudas sociales con nuestro municipio. No es la hora de buscar chivos expiatorios, sino aceptar de manera autocrítica dónde hemos fallado y abocarnos como colectivo a salir adelante y que el resultado sea el triunfo.

¡Qué difícil resulta el municipio Santiago Mariño! con una topografía harto complicada y una población llena de frustraciones, y a veces el desengaño ha ganado la porfia. Los dirigentes revolucionarios del gran Polo Patriótico tienen el deber de enfrentar los problemas incorporando a los involucrados y convertirlos en comprometidos.

Queremos apoyarnos en una frase que hemos adaptado con buenos resultados: “LA PARTICIPACIÓN NO ES UN DISCURSO, ES LA INCORPORACION DE TODOS PARA TENER MEJOR CALIDAD DE VIDA”. Sensibilizar a toda la comunidad, para que cada ciudadano se nutra de sentido de pertenencia.

Vamos a ganar las elecciones para la Alcaldía de Mariño, porque debemos continuar las obras que tenemos inconclusas y las nuevas que ya tienen proyectos discutidos y aprobados en asambleas de ciudadanos y ciudadanas, con la fuerza del artículo 70 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.

Las obras no serán en capricho de la alcaldesa Johana Sánchez, sino una planificación a conciencia de lo que necesitan las comunidades, en distintos rubros de las actividades económicas, sociales y políticas que se realizan en el municipio Santiago Mariño.

Escribo convencido del triunfo de la Revolución Bolivariana el domingo 10 de diciembre.

Para mí no cuentan los candidatos de la oposición que están inscritos en la carrera, sin ánimo de subestimarlos ni hacer juicio de valores. Simplemente ellos no merecen gobernar a nuestro municipio y punto.

Sin embargo, quiero de manera muy particular, sin comprometer al gran Polo Patriótico donde milito como revolucionario, dejar claro que mi apoyo es irrestricto, mas no es incondicional, ¿Por qué? A veces hemos sido “muy regalados” con algunos candidatos y candidatas en quienes hemos depositado toda nuestra confianza y muchas decepciones adornan las vitrinas de las expectativas.

En esta etapa debemos ser muy comedidos, porque ha llegado la hora de las definiciones, somos revolucionarios, no hay lugar para los términos medios.

Voy a votar por Johana Sánchez, además trataré de convencer a los colectivos sociales y políticos que hacen vida activa en las comunidades de Mariño, porque creemos que nuestra aspirante le pondrá el pecho antes, durante y después de la campaña para que entre todos elevemos las condiciones de vida y de trabajo de todos los mariñenses con una poderosa gestión de Gobierno.

El Comandante Chávez nos habló claro: tenemos que REVISAR, RECTIFICAR E IMPULSAR el proceso revolucionario, yo quiero agregar que es necesario RADICALIZAR para avanzar y convertir el proceso en irreversible.

Quiero recordar el artículo 72 de la Constitución Bolivariana: “Todos los cargos y magistraturas de elección popular son revocables. Transcurrida la mitad del periodo para el cual fue elegido (o elegida) el funcionario o funcionaria, un número no menor del veinte por ciento de los electores o electoras inscritos en la correspondiente circunscripción podrá solicitar la convocatoria de un referendo para revocar su mandato…”

No se trata de una amenaza, ¡Jamás!

@Hernandez7Veces