Miguel Hernández Castro

La pasada semana , concretamente el viernes 24, cumplió 55 años de nacimiento el presidente Nicolás Maduro Moros, hecho que provocó comentarios variados, sobre todo por parte de la oposición , porque el presidente no tiene derecho a celebrar nada, porque los presidentes ostentan todos los deberes y los derechos presidenciales resultan para ellos anti-constitucionales.

Estamos conscientes de la situación difícil que vive el país , pero lo que está planteado es empinarse por encima de las calamidades, porque casualmente los revolucionarios somos los más tercos del mundo, somos además un camión cargado de optimismo.

Los escuálidos y sus aliados del imperialismo foráneo, propiciadores de la guerra económica pretenden que no tengamos ni siquiera una fiesta y menos para “ese maldito presidente” que merece la muerte.

No exagero nada, porque esa es la manera de mostrar su frustración, parte de su desespero. El presidente (para despecho de ellos) bailó con la Dimensión Latina, Patrimonio Cultural de la música venezolana.

Nosotros, los revolucionarios aprovechamos la ocasión para expresar al presidente en sus 55 años nuestro agradecimiento por ser leal al compromiso con el Presidente Hugo Chávez y mantener en lo más alto a las Grandes Misiones sociales del Gobierno Bolivariano, de manera especial la MISIÓN VIVIENDA VENEZUELA, orgullo de este proceso emancipador .

¡Que sufran los amargados y que siga la fiesta de la Revolución!

El día sábado 25 se conmemoró el primer año del deceso del presidente Fidel Castro Ruz, héroe de la Revolución Mundial, eterno líder de los pueblos del mundo. Cuando murió Fidel, en Miami los gusanos batisteros con Posada Carriles a la cabeza bailaron tres días, felices porque se marchaba el líder invicto que nunca los imperialistas pudieron vencer.

Ese día de dolor para los revolucionarios, en cualquier país de la tierra, los pueblos realizaban actos en homenaje a Fidel Castro, porque por encima del dolor lacerante queda una huella imborrable de un FIDEL GIGANTESCO, que resistió y resiste todos los deseos malignos de los enemigos de la Revolución.

Hablando de fiesta, hay una gran fiesta electoral el domingo 10 de diciembre, donde la Revolución tiene 335 compromisos en los municipios de la República, para blindar el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y a la Asamblea Nacional Constituyente. La escogencia de alcaldes y alcaldesas de ese día es una tarea que marca un hito histórico, que muchos no estiman su importancia.

Los cuatro próximos años serán fundamentales para la muerte del gobierno burgués y el nacimiento del poder comunal. Es el inicio real del sueño del Presidente Chávez: COMUNA O NADA.

Los alcaldes y alcaldesas que resulten electos deberán ser los más comprometidos con el proceso bolivariano y los fundadores en consecuencia del poder comunal, sin muchos adornos.

Los alcaldes o alcaldesas que no estén dispuestos a transferir el poder al pueblo, es decir a las comunas, estarían sobrando, es decir estorbando. Ya el pueblo sabe cuál es su misión histórica.

Finalizo recordando al camarada Mao Tse Tung: EL PEOR ENEMIGO DE LA REVOLUCIÓN ES EL BURGUÉS QUE MUCHOS REVOLUCIONARIOS LLEVAN ADENTRO.

@Hernandez7Veces