CIUDAD MCY.-Frases emblemáticas repetidas por los venezolanos como “Lindo chico, peeeero…”; “Ponte a creé”; “No me diga”; “Pa’ mí que tú estás loco”; “¿Eres molusco o eres marisco?”; “Él se dejó de eso” y “Billete mata galán” hacen que la gracia única y la crítica permanente revivan a Joselo: el humorista del pueblo que siempre mostró las injusticias de la cuarta República.

Con múltiples personajes de humor, el venezolano José Manuel Díaz Márquez, popularmente conocido como Joselo, logró convertirse en aquel comediante que a lo largo de cinco décadas formó y educó a sus seguidores mediante la crítica. Joselo fue la voz del pueblo que con humor mostraba la realidad de la Venezuela neoliberal, víctima de las políticas capitalistas de los gobiernos de la cuarta República.

A cinco años de su partida física, el pueblo de Venezuela recuerda a este singular aragüeño como un humorista con clara visión política al demostrar su descontento con la democracia representativa, típica de la cuarta República.

El talento del humorista, además, era un asunto de familia: fue el hermano menor de Simón Díaz, cantautor venezolano, quien falleció en 2014.

Nacido el 27 de septiembre de 1936, en Barbacoas, estado Aragua, Joselo llegó por primera vez a las pantallas de los venezolanos en 1960, cuando debutó en Radio Rochela. Sin embargo, su éxito le permitió conquistar nuevos espacios: El show de Joselo.

Joselo también hizo humor en radio y protagonizó películas en México como Un extraño en casa (1967) y en Venezuela actuó en los largometrajes El reconcomio, El Gobernador y Pa’ mí tú estás loco.
El adeco y el copeyano fueron los personajes más emblemáticos. A través de ellos, Díaz criticó a la dirigencia política del país por sus prácticas corruptas y neoliberales, siempre desde su fresca jocosidad.

También interpretó personajes como el doctor pensamos, el viejito de la Marabunda, el mendigo y el licenciado Esparragoza, el doctor Chimbín, el pavo Lucas y el roquero.

Entre sus polifacéticas interpretaciones, Joselo destacó a finales de la década de los 70 y principios de los 80 con la producción musical Las Gaitas de Joselo y Simón, que pasó a ser un clásico de las navidades venezolanas y del humor criollo.

Tras casi 20 años de trasmisión ininterrumpida, el humorista criollo asume nuevos retos. Esta vez, decide trasladar las risas a la radio y acompañar al Tío Simón en un disco de gaitas.

No solo la política fue su plato fuerte, también creó distintos personajes para representar la realidad venezolana: Una sociedad llena de preceptos y esquemas y profundamente marcada por las clases sociales.
Sus interpretaciones sembraron una semilla en el corazón de los venezolanos, sus frases se escuchaban en más de una esquina y su crítica no fue en vano.

La Revolución Bolivariana, liderada por Hugo Chávez, fue el proceso político con el que Joselo se identificó.

“Los adecos y los copeyanos en la cuarta República nos tenían olvidados, jamás se preocuparon por garantizar nuestros derechos, al contrario, cuando protestábamos por el pago de las pírricas pensiones nos echaban la ballena y la policía encima”, dijo durante una entrevista en el programa Mauro de Catia, transmitido por YVKE Mundial.

Insistió: “Los gobiernos de la cuarta República jamás se ocuparon de los adultos mayores, solo el Presidente Chávez ha creado políticas públicas serias para beneficiar a quienes dieron su vida trabajando por el desarrollo de la nación, a quienes aportaron sus conocimientos y su vida para engrandecer este país”.

Joselo falleció el 5 de enero de 2013 en Caracas, luego de haber luchado durante varios meses contra una enfermedad hepática.

La Asamblea Nacional (AN) le rindió un homenaje: “Venezolanos de esos nacen muy escasamente, y desde aquí queremos rendirles reconocimiento con un minuto de aplausos, por ellos y por el legado que dejan”, refirió en aquel momento el presidente del Parlamento, Diosdado Cabello.

La despedida de José Manuel Díaz Márquez fue entre las risas y los aplausos de sus familiares, amigos y compañeros de vida, quienes le acompañaron en su larga trayectoria. Sus restos reposan en el Cementerio del Este, en Caracas.

El 6 de enero de 2013, el entonces vicepresidente Ejecutivo de la República, actual presidente, Nicolás Maduro, condecoró a Joselo con la Orden Francisco de Miranda en su Primera Clase, como reconocimiento post mórtem.

Información AVN