Elías Jaua Milano

Feliz y Próspero Año Nuevo para todas las familias venezolanas que son el soporte de esta Patria nuestra y buena. Llegó 2018, con la carga emotiva que trae un año que será de grandes definiciones para la vida nacional.

Habrá elecciones presidenciales y en nuestra Patria, desde la llegada de la Revolución Bolivariana, esta escogencia trasciende a la presidencia. Cada proceso electoral es una encrucijada donde decidimos si seguimos con el proyecto de independencia e igualdad social contenido en el Plan de la Patria o si retrogradamos a la subordinación neocolonial su régimen de exclusión social y cultural.

Dediqué los últimos días del año 2107 y los primeros del actual a conversar, escuchar más bien, a mucha gente del pueblo, militantes o no. Allí, en las calles, hay una gran conciencia y sabiduría que debe ser valorada.

“Que nos hablen claro, que cuando no hay nos digan no hay y nosotros sabremos resolver; nos arrecha que nos pinten pajaritos preñaos”, me decían en Caricuao. En La Vega escuche: “Aquí nadie se puede apropiar de Chávez, Chávez nos sintetizaba a todos y ahora todos debemos sintetizar a Chávez”. Un guariqueño me afirmó: “Hay que combatir la corrupción, porque la corrupción funcionarial lleva a la corrupción popular y esa es la muerte de la Revolución”.

En Barlovento me demandaban: “Pongan gobierno chico, aquí todo el mundo hace lo que le da la gana con el bachaqueo, hasta muchos efectivos policiales y militares andan en la guachafita”.

En Valles del Tuy me afirmaban: “En el 2018 vamos a elegir entre tener derechos y no tenerlos, y nuestros derechos no tienen precio”. Y una maracucha me armó un brollo: “Confíen en el pueblo, dejen la coqueteadera con los grandes empresarios. Se reúnen con ustedes y después nos fuñen a nosotros”.

Una gente de Oriente reclamaba: “Hay que volver al debate ideológico, allí no nos gana nadie. Eso nos enseñó Chávez, salir del dime y direte politiquero”.

Mucho más escuché y aprendí del pueblo sabio y libre. Y en este punto recuerdo al Comandante Chávez en la presentación del Plan de la Patria: “El vivo, efectivo y pleno ejercicio del Poder Popular protagónico es insustituible condición para el Socialismo Bolivariano del Siglo XXI”.

Ahora que nuestro compañero Presidente ha llamado a consulta para elaborar el programa de gobierno, el Plan de la Patria periodo 2019-2025, es bueno oír más allá de las asambleas de la vanguardia.

Necesario es hacer grupos focales, recoger opiniones de la calle sobre los problemas reales y cómo resolverlos. El pueblo de a pie sabe y reclama ser escuchado.

Recuperar la ética revolucionaria, ejercicio de la autoridad en todos los aspectos, disciplina en los organismos de seguridad, confianza en el pueblo, apoyo a la producción comunal y social, ofrecer solo lo que se puede cumplir, debate de ideas frente a la confusión que genera la compleja situación económica. Solo el pueblo salva al pueblo, y Chávez somos todos y no solo un partido. Son las principales recomendaciones que recogí de mis conversas de estos días.

Todas esas opiniones se orientan a una preocupación central: “Tenemos que ganar las elecciones presidenciales. Los gringos nos la van a poner más dura, pero no somos débiles, sí vamos a poder”. Esa afirmación me recordó la frase de nuestro Padre Simón Bolívar al General Rafael Urdaneta, fechada 18 de septiembre de 1830. “Esperaremos a las elecciones. Llegado este caso, la legitimidad nos cubrirá con su sombra o habrá un nuevo Presidente. Se habrá despejado el horizonte político y sabremos, en fin, si hay Patria o no”.

Nuestro Libertador esa última vez no pudo. Por Bolívar, por Chávez, por nuestra historia, por el porvenir, nosotros sí podremos. En 2018 habrá elecciones y tendremos Patria. Dios mediante, pueblo mediante así será.