La Divina Pastora es la Virgen que posee la mayor cantidad de feligreses después de la Virgen de Guadalupe | FOTO CORTESÍA

CIUDAD MCY.- En 1703, Isidoro de Sevilla recibió una revelación en un sueño con la Virgen María. Estaba con sombrero de pastora, manto azul, un cordero y el niño en sus brazos. Por 1720 los capuchinos llevan la advocación a la comarca venezolana y por 1736 comienza su veneración, y han sido tantos los milagros que se le adjudican que los 14 de enero se realiza la procesión más grande de toda Venezuela, en Barquisimeto, para honrarla.

LLEGARON LOS CAPUCHINOS

Los misioneros capuchinos llegaron a la costa oriental de Venezuela en 1650, y para darle mayor alcance territorial a la catequización de indios incursionó en los llanos de Caracas hacia la región centro occidental fundando pueblos.

Uno de ellos, con el nombre de Santa Rosa del Cerrito, fue fundado en 1673, en las inmediaciones de Nueva Segovia de Barquisimeto, ciudad que ya había sido fundada por Juan de Villegas en 1552.

Al pueblo de Santa Rosa del Cerrito, como parte de la labor evangelizadora que adelantaban los capuchinos, fue llevada alrededor de 1720 una imagen de la Virgen María bajo la advocación de Divina Pastora de Almas.

La devoción a la Divina Pastora indesligable de los capuchinos tuvo así en su comienzo un sentido misionero, de ahí que los miembros de la orden que llegaron a América durante el siglo XVIII fueran los primeros portavoces de la advocación entre las poblaciones indígenas infieles en vías de reducción y sometimiento.

COMIENZO DE LA VENERACIÓN Y MILAGROS

El comienzo de la veneración por la Divina Pastora en Venezuela se remonta al año de 1736, fecha en que el párroco de Santa Rosa encargó a un famoso escultor que le hiciera una estatua de la Inmaculada Concepción.

No obstante, por una extraña equivocación, en lugar de la Inmaculada, llegó al pueblo la imagen de la Divina Pastora, de inmediato el párroco quiso devolverla, pero por mucho que lo intentaron, no pudieron levantar el cajón donde habían colocado la imagen.

A partir de este momento la población interpretó este raro acontecimiento como señal de que la Divina Pastora quería quedarse entre ellos, siendo esta su sede hasta nuestros días. Sin embargo, hay evidencias que apuntan hacia el hecho de que mucho antes de la llegada del Padre Bernal en 1736 a Santa Rosa ya la imagen estaba allí.

El hermano Nectario María (1888-1986) pensaba que la imagen de la Divina Pastora fue adquirida entre 1779 y 1792, pero una investigación de Matilde Suárez y Carmen Bethecourt fija la fecha de este acontecimiento entre 1715 y 1724.

Posteriormente, durante los sucesos del terremoto de 1812, el templo donde se veneraba la Divina Pastora fue destruido, pero su imagen quedó milagrosamente intacta, hecho que reforzó la creencia de los fieles de Santa Rosa de que la Virgen quería quedarse siempre entre ellos para protegerlos.

Finalmente, a mediados del siglo XIX tuvo lugar un acontecimiento que contribuiría a la consolidación definitiva de la Divina Pastora como patrona del estado Lara.

En septiembre de 1854, el cólera llegó a Venezuela entrando por la isla de Margarita y en diciembre la epidemia asolaba a Barquisimeto, muchas familias fueron diezmadas por el terrible mal, ante lo cual fueron completamente inútiles medicinas, lamentos y plegarias.

Desesperados y como último remedio, los pobladores decidieron sacar en procesión por las calles de Barquisimeto la imagen de la Divina Pastora para implorar su misericordia.

El padre José Macario Yépez, párroco de la barquisimetana iglesia de la Concepción, el 14 de enero de 1855, desde el púlpito, se ofreció como víctima del cólera si el mal cesaba en la ciudad. Seis meses después, el sacerdote contrajo el cólera y murió, acabándose la epidemia en Barquisimeto.

Por esta razón, el 14 de enero fue tomado como el día de la Divina Pastora, realizándose la primera procesión el 14 de enero de 1856, hoy en día, la procesión va desde Santa Rosa hasta la Catedral Metropolitana de Barquisimeto y se ha convertido en la más multitudinaria de Venezuela.

LA IMAGEN

La Divina Pastora de Santa Rosa es una imagen de vestir, articulada, tallada en madera, la cara, manos y pies están recubiertos de yeso y las articulaciones sujetas con clavos la cual a través de los años ha sido sometida a varias restauraciones, pero su estructura original no ha sido modificada.

En un comienzo, la devoción a esa imagen por parte de la feligresía del pueblo consistía en ofrecerle misas, encenderle velas y rezarle oraciones como era costumbre con el resto de las imágenes que formaban parte del patrimonio de la iglesia.

Sebastián Bernal, párroco de Santa Rosa del Cerrito, durante un poco más de medio siglo, tuvo un fervor tan especial por la Divina Pastora que no sólo dispuso de su peculio personal para cubrir gastos de vestuario y joyas que embellecieran la imagen, sino que antes de fallecer le hizo legado testamentario de buena parte de sus bienes.

Los larenses la veneran con especial cariño y devoción, regalándole sombreros y trajes de telas preciosas, algunos de ellos encargados a los modistos más afamados del mundo, motivo por el cual muchas personas comentan que no hay mujer en Venezuela que tenga un vestuario más lujoso que el de la Divina Pastora.

LA IGLESIA

La Divina Pastora ocupa lugar en el altar mayor de la iglesia de Santa Rosa, pueblo cercano a Barquisimeto, pero no siempre fue así, en 1779 ocupaba el lado de la Epístola (lateral derecho) y fue a partir del terremoto de 1812, que derribó la iglesia de Santa Rosa, no pudo, sin embargo, hacer lo mismo con las paredes y el techo que protegían la imagen.

Se improvisó una capilla y en ella estuvo hasta 1850, cuando el padre José Macario Yépez la trasladó a otra capilla provisional arreglada sobre las ruinas de la iglesia de Santa Rosa, reconstruida finalmente en 1864 cuando se colocó en ella la Virgen, el 30 de agosto de ese mismo año.

En el barrio La Pastora de la ciudad de Caracas, se construyó en 1745 también un templo dedicado a la adoración de esta Virgen.

Se sabe de gente que pide por la sanación de sus mascotas y que el día de la procesión viste a sus gatos y perros con el traje de la Pastora.

En el museo adyacente al templo de Santa Rosa hay testimonios de agradecimiento, como piezas de plata con figuras de brazos, piernas o bienes, que dejaron personas curadas de algún mal o que obtuvieron casas.

También, se exhiben prendas militares, pelotas y utensilios del equipo Cardenales, entre otros objetos.

LA PROCESIÓN DEL 14 DE ENERO

A partir del sábado 13 de enero, los creyentes realizan una vigilia preparatoria para la peregrinación en el templo de Santa Rosa y el 14 se ofician cinco eucaristías antes de la partida de la Virgen hacia la Catedral de Barquisimeto, las cuales comienzan a partir de las 5:00 am.

Más tarde, una vez iniciada la procesión, la Divina Pastora recorre una ruta tradicional saliendo desde Santa Rosa, recorriendo la avenida Lara, plaza Macario Yépez, avenida Morán y avenida Venezuela hasta la Catedral Metropolitana de Barquisimeto, donde disponen de diversos actos religiosos y culturales, con los cuales se les hace honores.

Desde ese día y hasta el domingo de ramos, la imagen pasea por los 44 templos del estado Lara.

Esta procesión se ha convertido en la más multitudinaria de Venezuela y actualmente muchos visitantes extranjeros acuden ese día a la fiesta, como manifestación de amor, unión, igualdad y solidaridad, una expresión de nobles sentimientos que agrupa a más de 2 millones de devotos.