EDWARDS CASTILLO R.

 

Algunas personalidades, entre oposición “light” y chavismo “heavy”, proponen realizar un referéndum abrogatorio contra el decreto presidencial que convoca a la Asamblea Nacional Constituyente 2017. En la otra esquina de la misma acera, la oposición “heavy”, Mesa de la Unidad,  convoca a un plebiscito. Ambos se declaran defensores de la Constitución actual pero nada de lo que piden es constitucional.

 
Para empezar, la oposición y medio chavismo “pomalaca” realizó bastante campaña sucia contra la aprobación de la Constitución de 1999; ni la defendieron ni les gusta.

 
El primer grupo ha presentado al Consejo Nacional Electoral una solicitud de referéndum abrogatorio, que efectivamente está en la Constitución actual, contra el llamado a una Constituyente que realiza el presidente Nicolás Maduro, previsto en el artículo 74 de la CRBV:  “…podrán ser sometidos a referendo abrogatorio los decretos con fuerza de ley que dicte el Presidente o Presidenta de la República en uso de la atribución prescrita en el numeral 8 del artículo 236 de esta Constitución, cuando fuere solicitado por un número no menor del cinco por ciento de los electores y electoras inscritos e inscritas en el Registro Civil y Electoral…». Al acudir precisamente al numeral 8 del artículo 236 constitucional, que versa sobre las atribuciones y obligaciones del Presidente o Presidenta de la República, el numeral 8 expresa: “Dictar, previa autorización por una ley habilitante, decretos con fuerza de ley”. Lo cual no guarda relación con el decreto dictado por el Presidente para convocar a una Constituyente. Entonces no defienden la Constitución, porque la misma no contempla referéndum consultivo previo a la Constituyente y su abrogatorio es solo para decretos ley.

 
Por su parte, los variopintos de la MUD plantean públicamente realizar un “plebiscito”, muy al estilo de las pasadas dictaduras, que tampoco está previsto en la Constitución que dicen defender, ni tiene bases legales ni comiciales. Entonces no defienden esa Constitución, porque ese mecanismo no es constitucional ni legal.

 
Basta leer, sin ser abogado siquiera, los artículos 347 a 349 de la Constitución para entender que no existe referéndum consultivo previo ni posterior a la Constituyente; aunque afortunadamente las bases comiciales propuestas sí contemplan el consultivo para aprobar o no, por decisión del pueblo soberano, la nueva Constitución.  Sumarse a la Constituyente permitiría incluir esos mecanismos en el nuevo texto e incorporar las reformas propuestas por el Comandante Hugo Chávez, mejoradas en su redacción.

 
La MUD exige la renuncia de los poderes públicos constituidos y llamar a elecciones generales, lo cual tampoco está en la Constitución. Sin embargo, eso sería posible si lo ordenara la Asamblea Nacional Constituyente y el pueblo soberano lo aprobara.  En definitiva, no defienden al pueblo ni a la Constitución, sino a sus propios intereses o a intereses foráneos de corporaciones del imperialismo monarqui-yanqui-sionista.

 
ecofidei@gmail.com