SUMIRÉ FERRARA

Un 23 de enero de 1958, hace 60 años, el pueblo venezolano se levantó contra la arbitrariedad del general Marcos Pérez Jiménez, una fecha de gran significado para los venezolanos y las venezolanas que creemos en la verdadera democracia, en la libertad, la igualdad y la justicia. Sin embargo, los actores políticos de la época no lograron consolidar los cambios esperados, al contrario, se inició la entrega de nuestras riquezas al imperio norteamericano causando gran decepción en un pueblo que guardaba las mejores expectativas. Por esto, el Gigante Eterno aseguraba que no podemos decir que “con Pérez Jiménez, cayó la última dictadura de Venezuela porque la última fue la del Pacto de Punto Fijo, la adeco-copeyana que cayó el 6 de diciembre de 1998, cuando ganó el pueblo”. Y vaya que cierto pues con la llegada de la revolución bolivariana los adultos y las adultas mayores, la juventud, los trabajadores, las trabajadoras, mujeres, profesionales, militares y otros sectores sociales unimos nuestros deseos de libertad para derrocar a los enemigos de la Patria y fortalecer así el poder popular y las tantas reivindicaciones que no se pudieron encaminar en 1958 porque sencillamente no fueron ni son apoyadas por esa oligarquía apátrida que no descansa en arrebatarnos la consciencia revolucionaria que promovió el Gigante, pero sepan que aquí seguimos miles de Coroneles Hugo Trejo, miles de Fabricio Ojeda, miles de Chávez que con valentía, unidad y organización obedecemos a las luchas históricas, a las conquistas obtenidas y al Plan Socialista que impulsa nuestro Presidente Nicolás Maduro Moros.

“Luchemos hasta vencer, para lograr una sociedad más justa”. Frase de nuestro mártir revolucionario Fabricio Ojeda, diputado del Congreso Nacional que renunció a su curul cuando se da cuenta de la traición de la derecha burguesa al firmar el Pacto de Punto Fijo. Fundador de la Junta Patriótica que junto al pueblo y un grupo de militares escribieron en la historia del país el despertar histórico del 23 de Enero de 1958. Periodista que sube las montañas para incorporarse a la guerrilla, adoptando el seudónimo de Roberto González, el “Comandante Roberto”, trayecto donde fue más vigilado, perseguido, detenido, sentenciado y asesinado el 21 de junio 1966. Por su valiente e incansable lucha estamos llamados a seguir demostrando con mayor fuerza que Fabricio Ojeda y todos nuestros mártires revolucionarios viven en el carácter combativo y rebelde del pueblo que llevó el 23 de enero de 1958 al 27 de febrero de 1989, al 4 de febrero de 1992, al 27 de noviembre de 1992, al 13 de abril del 2002 y a todas las fechas que sean necesarias para que la oligarquía nacional e internacional entienda que el pueblo venezolano se respeta. Sigamos rindiéndole tributo al padre del 23 enero de 1958, a la Patria y a la Revolución.

¡Rendirnos jamás!

@SumireFerrara

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