ROBERTO MALAVER

¡Por la boca muere el pez! Cómo carajo se te ocurre a ti, Embajada Radonski, decir que el desfile del 5 de Julio no iba, qué bolas. Además, para meter la pata hasta más allá de donde dice no pise la grama, aseguraste que venían unos pronunciamientos. Y carajo, ni Adriana Azzi en Navidad. Y uno no sabe qué estarías pensando cuando el general CLAP Bernal se paró allí a decir y proclamar que seremos libres para siempre, y aquel gentío en esos Próceres, que según dicen fueron más de 10 mil personas allí, y tú hablando pendejadas. También salieron unos pendejos por allí a decir que el general CLAP Bernal tenía una bandera de Cuba, no joda, no somos más bolsas porque no tenemos tamaño. Era una condecoración del general Zamora que le habían dado, y ya los nuestros, los que están pendientes de joder al chavismo para que después el chavismo nos joda a nosotros, salieron con esa bolsería. Es que tenemos cabeza pa’ piojo, como decía mi vieja, mi querida vieja.

Y ese mismo día se presentó el peo de la Asamblea Nacional. Y está bien que denunciemos esa vaina, porque eso no se puede permitir, es verdad, a esos chavistas que jodieron el Salón Elíptico hay que caerles encima, porque además unos diputados salieron heridos y a un chavista le dispararon en una pierna y tongo le dio a borondongo. Está bien, salimos todos a denunciar ese ataque, y El País de España fue el primero en denunciar, y todos nuestros aliados, que algún día tendrán que cobrarnos esa ayuda. Pero, qué pasó con el ataque a la base militar de La Carlota, allí no decimos un carajo, porque son los nuestros los que tumban la reja y lanzan bombas molotov, y qué pasó con el Bolívar del aire que disparó sobre el Tribunal Supremo y el Ministerio de Interior y Justicia, allí nos comieron la lengua los ratones, no decimos un carajo, porque ese es un héroe de la Patria. Allí también teníamos que denunciar esas vainas, porque ya este pueblo no es bolsa. ¿Hasta cuándo carajo vamos a seguir creyendo que la mayoría del pueblo es bolsa y van a creer nuestras vainas? Allí está Embajada Radonski, que todavía piensa que está en primaria, donde les puede meter embustes a sus amiguitos porque él tiene plata y al que tiene plata se le cree cualquier pendejada.

El papá de Margot llegó del desfile diciendo: “¡Pónganse a creerle a Capriles. Los van a llamar pendejos! Yo creo que ese fue el desfile más grande que he visto. Hasta Bernal apareció montado en un tanque, y yo creía que iba a repartir las cajas del CLAP, pero no, el hombre se largó con un discurso del carajo”. Y se fue para el cuarto y le metió aquel coñazo a la puerta tan duro que el vecino gritó: “Al fin carajo, nos están invadiendo”.

Déjame que te cuente, limeño. Me canta Margot.