Integrantes de la Red de Cine y Audiovisual de Aragua realizan un excelente trabajo para impulsar la producción cinematográfica | FOTO RICHIT SOSA

**Hoy se celebran 121 años de la proyección de la primera película venezolana en el Teatro Baralt de Maracaibo.

CIUDAD MCY.- En Aragua, entre los años 30 y 40, debido a la importancia que comenzó a tener la industria cinematográfica bajo el gobierno de Juan Vicente Gómez, se construyeron una diversidad de cines que con el pasar de los años fueron desapareciendo, aunque dejaron una historia para los hijos de esta tierra.

El cineasta aragüeño Daniel (Hippie) Peña comentó que la primera película realizada en Aragua fue La venus de nácar, producida en 1932 por Efraín Gómez, sobrino del general Juan Vicente Gómez, filmada en Boca de Río, a orillas del lago Los Tacarigua.

“Esta fue la primera película con sonido hecha en Venezuela; luego vino Taboga, en los estudios de sonido y cine ubicados en la esquina El Cañón; allí surgieron las primeras películas con sonido”, dijo El Hippie.

Relató que la primera sala de cine en la entidad fue lo que en la actualidad es el Teatro Ateneo de Maracay. “Este espacio lo mandó a hacer Gómez (Juan Vicente) para él y su familia ver películas mudas para lo cual traía la orquesta Pequeña Mavares de Barquisimeto para que le diera sonido a los rodajes”, relató.

Por la cantidad de espectadores de la época, “se podría decir que Aragua es la capital del cine de Venezuela”, mencionó Peña.

Refirió que Maracay fue una ciudad muy cinematográfica por la cantidad de salas de cine existentes siendo las primeras el Cine Principal, ubicado en la avenida Miranda con Sucre, el Cine Tropical I y II.

Explicó que en la avenida Miranda de Maracay existían seis salas; en la avenida Bolívar el Cine Roxi, el cine Capcimide y el cine más comercial fue el cine El Limón. “Todos decíamos que era el mejor cine de Maracay por su estilo de teatro”, dijo.

Por su parte, Juan Ustáriz, integrante de la Red de Cine de Aragua, explicó que en la región aragüeña existieron gran cantidad de salas al aire libre que lamentablemente desaparecieron como en Palo Negro, donde existieron el Cine Lido, La Estrella y El Victoria; en Cagua, El Victoria; el cine Capitol en Turmero; Rex, Juan Bimba y Valle Verde en Santa Cruz; así como Ayacucho, Corralón y Central de Villa de Cura, entre otros.

Comentó que también en la entidad se inició el sistema de cineclub, se crea el primero en la Facultad de Agronomía de la Universidad Central de Venezuela hace 62 años y aún está activo.

El también promotor explicó que el cine como industria cultural abarca los tres aspectos de la actividad económica: producción, distribución y consumo. Es por ello que al hablar del cine en Aragua no se puede dejar de mencionar a Abigaíl Rojas, Enrico Terrentín, Nelson Escalona, Hippie Peña, los hermanos Caramazón, Carlos López, Freddy Cortez, Rubén Serrano y así muchos nuevos valores que se están iniciando en el cine.

También es importante resaltar que en El Limón vivió muchos años Jesús Enrique Guédez, uno de los pilares del cine venezolano, quien realizó la película Ranchos de cartón, una historia inspirada en y grabada en el barrio San Carlos durante su creación.

Hoy los amantes del séptimo arte celebran 120 años de la proyección de las primeras películas venezolanas Un célebre especialista sacando muelas en el Gran Hotel Europa y Muchachas bañándose en el lago de Maracaibo, en el Teatro Baralt de la capital zuliana, por Manuel Trujillo Durán.

Del cine club a los documentales

Daniel “Hippie” Peña.

Daniel “Hippie” Peña, destacado documentalista aragüeño mencionó que se inició en el cine como cineclubista, proyectando películas de todo el mundo en las diferentes comunidades, y viendo que no habían cineastas que hicieran trabajo de esta tierra inspiró a un grupo de jóvenes a cursar estudios de este arte para su profesionalización.

“En esa época existían 32 cineclub en Maracay y decidimos un día llamar a una gran asamblea y proponerle a la gente que continuaran proyectando las películas mientras ellos se iban a estudiar y que el público aragüeño pueda ver sus propias películas hechas en Aragua”, comentó.

Peña se fue a estudiar a la Universidad de Carabobo, donde se especializó en manejo de cámaras y producción de cortometrajes, “allí empezó la experiencia de hacer las películas aquí en Maracay”.

Su primera experiencia en cortos fue Los Diablos Danzantes de Yare. “Fue comiquísimo porque en esa época no teníamos real, por eso para irnos para Yare teníamos que irnos a la autopista a pedir cola, éramos cinco muchachos y cargábamos cámara Súper 8, que era lo más barato para ese momento”, recuerda.

Otros documentales que realizó el “Hippie” fueron Fuera de lugar, Como se hace queso llanero, Los biosida contaminan un pueblo, El último encapuchado, Así me lo contaron, este documental está inspirado en el San Juan de Ocumare de la Costa y Los trabajadores y las trabajadores recuperan la empresa, en el que muestran cómo los obreros de Kimberly Clark, junto al gobierno, recuperaron la empresa que en la actualidad lleva por nombre Cacique Maracay.

El desarrollo de la formación

Rubén Serrano.

En Venezuela y particularmente en Aragua se ha vivido un proceso muy importante y profundo en cuanto a la formación audiovisual, no solamente cinematográfica, sino en todos los géneros que comprenden un mundo de tanto desarrollo tecnológico como el de hoy.

Al respecto, Rubén Serrano, docente del Programa de Formación de Grado de Comunicación Social de la Universidad Bolivariana de Venezuela (UBV), comentó sobre su experiencia en la docencia cinematográfica.

En la actualidad han variado las formas tecnológicas que llevan a la expresión artística de la imagen, “porque hoy hasta con un teléfono celular de esos vergatarios que hay se puede hacer una película”.

En la formación eso ha tenido una gran influencia y su experiencia universitaria le ha mostrado los cambios desde la época en que estudió cine en Ucrania, formado en una academia clásica cinematográfica con películas donde el proceso de laboratorio era más complicado.

Al llegar a Venezuela, se encontró con un avance tecnológico que había que aplicar, pero que era necesario formar al estudiantado en las bases fundamentales de la producción.

Luego, su experiencia fue llevada a través del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía en las Unidades de Producción Audiovisual Comunitaria que también enfrentó otra visión de lo que era el cine con comunidades que quieren registrar su propia historia y expresarse con su propia terminología, pues necesitaba otro tratamiento en la parte técnica.

En la actualidad, como docente de la UBV ha logrado realizar 20 ediciones de la Expresión Audiovisual, que ha profundizado en la forma con la que trabajan con las comunidades, cómo abordan los temas y la forma en que los estudiantes tienen las herramientas para llevar a cabo cada una de sus películas y la definición de los géneros que se están trabajando, una tarea de vital importancia.

Producir cine en Aragua es un orgullo

Ricardo Ceballos.

Ricardo Ceballos, de Tespis Producciones, tuvo la responsabilidad de ser el realizador de cuatro largometrajes en la Ciudad Jardín.

“Para mí producir cine en Aragua es un orgullo, porque creo mucho en el talento de la cantera de acá y siento que a veces somos subestimados porque hay mucho talento que pueden mostrar al público un producto de calidad”, comentó.

Explicó que el trabajo de producción no es fácil en ningún ámbito, país o lugar, por los grandes costos y equipos necesarios para la realización de una película. Es por eso que él procura ser minimalista, pero sin dejar a un lado la calidad de cada una de las producciones, apegándose a la creatividad de cada uno de los participantes de la cinta.

En el caso de La navidad del carpintero, el productor trató de realizar una película de excelencia con el apoyo de su equipo.

Esta productora tiene su sede con un pequeño estudio en el sector La Barraca de Maracay, donde se graban las producciones y ha contado con el apoyo de diversas agrupaciones teatrales de la entidad y personas que les facilitaron vestuarios e implementos para la realización.

Asimismo, mencionó que este es su segundo proyecto, pero es el primero en estrenar bajo su firma. Anteriormente, había producido la película Tiempos de libertad, en un trabajo conjunto con la productora Panavisión, proyecto que en encuentra en la etapa de postproducción.

La película aragüeña La navidad del carpintero fue realizada en Maracay y con talento aragüeño | FOTO CORTESÍA

“Creo que presentándole el proyecto a la gente y vendiéndoles la idea con la verdad se van sumando personas que nos ayuden”, recalcó el cineasta.

También grabaron Los olvidados, una temática totalmente diferente que habla de la gente de la calle grabada en las calles aragüeñas, basureros, y se armó en el estudio una especie de chatarrera donde vivían los indigentes.

Y luego un proyecto intimista llamado La última cena, pieza que se desarrolla en una casa y trata sobre el encierro de las personas, “del alma y de la mente y el encierro físico”.

Ceballos aseguró que todas las producciones se han logrado gracias al trabajo conjunto y el apoyo brindado por todo el equipo de actores, actrices, personal técnico y la comunidad que siempre lo han apoyado en cada uno de sus proyectos.

Durante la entrevista, Ceballos solicitó más apoyo de los entes pertinentes para continuar haciendo buen cine en los Valles de Aragua.

59 premios y 17 estrenos logró el cine nacional en 2017

Aracelis García, presidenta del Centro Nacional Autónomo de la Cinematografía informó que en 2017 el cine venezolano estrenó 17 películas y obtuvo 59 premios al participar en concursos y festivales de trascendencia internacional.

La información la dio a conocer al cierre del Conversatorio Constituyente Cinematográfico, realizado a propósito de la semana aniversario del cine venezolano, como parte del despliegue de los Viernes de Cultura y Turismo.

García indicó que en 2017, cuando el país fue expuesto «en conflicto, en guerra, o paralizado, los creadores seguimos haciendo, porque la creación no se detiene».

Añadió que esta producción se hizo posible gracias al financiamiento directo del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía y de otras fuentes, pero con permanente actuación del Estado.

Respecto a los 59 premios expresó que el cine nacional al ser fomentado por el Estado «puede ir a mercados internacionales, a espacios de concursos, festivales que laurean a la Patria hoy».

En 2018 la Villa del Cine sigue imparable

Con la finalidad de continuar con el aporte para el cine venezolano, la Fundación Villa del Cine tiene en agenda diversos proyectos a iniciar rodaje en 2018. Las líneas de trabajo abarcan desde producciones y coproducciones de largometrajes, cortos, seriados, animación y documentales. En cuanto a los filmes, al menos seis proyectos están próximos a empezar con el proceso de preproducción.

Entre los proyectos se puede destacar la línea histórica de varios personajes ilustres de Venezuela. Del ámbito musical, por ejemplo, se tomaron dos nombres relevantes: la compositora y directora Modesta Bor es el centro de un filme biográfico escrito por Laura Antillano.

 Abril, del director José Valera | FOTO CORTESÍA

Por su parte, Vicente Lara escribió un largometraje dedicado a la vida y obra del Guitarrista Alirio Díaz, destacado músico cuya muerte acaecida el año pasado puso fin a más de 60 años de vida artística.

El enfoque biográfico continúa con la vida de José Leonardo Chirino, líder zambo de las insurrecciones preindepentendistas, largometraje escrito por Bruno Mateo. Sobre la historia contemporánea del país, en la pluma de Luis Britto García y bajo la dirección de Román Chalbaud, el largometraje Chávez: de arañero a Comandante contará los momentos importantes de la vida del líder de la Revolución Bolivariana.

Por su parte, la coprodurcción Qué broma con Bromelia, dirigido por Efterpi Charalambidis, cuya trama resalta el valor de la mujer y su determinación como madre e hija, empezará rodaje este mes de enero.

Estos son solo algunos de los diversos proyectos de la casa productora del Estado, dirigida por Jorge Antonio Gómez, que se sumarán a las más de 170 producciones que se han llevado a cabo en once años de labor.

En materia de estreno, los títulos producidos por la Fundación que llegarán a las salas de cine este año son: Parque Central de Luis Alberto Lamata, y el segundo largometraje de Ignacio Marqués titulado Caimanes.

Entre las coproducciones próximas a exhibir en cartelera, la película animada Kaporito, el largometraje histórico Muerte en Berruecos de Caoupolicán Ovalle para el próximo mes marzo y en octubre estrenará Abril, del director José Valera. Y en la pantalla chica, Corazón Llanero multimedia estrenará el seriado La viuda millonaria.

LUZMAVIAL ALVARADO