Entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 1989, el Ejército y la policía usaron 4 millones de balas para reprimir al pueblo

CIUDAD MCY.-Entre el 27 de febrero y el 6 de marzo de 1989, el Ejército y la policía usaron 4 millones de balas para reprimir al pueblo que, empobrecido y hambriento, salió a las calles para reclamar sus derechos. A esta masacre se le conoce como El Caracazo.

Para los venezolanos El Caracazo o El Sacudón fue el día en que el pueblo “bajó de los cerros”, como se le conoce a los barrios más humildes de la capital. El 27 y 28 de febrero de 1989 se desató una ola de saqueos en el país, principalmente de supermercados, carnicerías Y negocios de artículos electrónicos y línea blanca. No podemos olvidar que hablamos de una Venezuela cuyo 62 por ciento de la población estaba sumida en la pobreza.

EL GUARENAZO, EL INICIO
Los días 27 y 28 de febrero tuvo lugar en las ciudades más importantes de Venezuela un estallido social espontáneo y sin precedentes tras una serie de medidas económicas neoliberales aplicadas por el entonces presidente Carlos Andrés Pérez y recomendadas por el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Aunque siempre se habla de El Caracazo, en realidad las protestas iniciaron en Guarenas, estado Miranda. Pero Estas se extendieron a las principales ciudades del país.

El aumento del pasaje de transporte público fue la chispa que disparó la revuelta popular, pues los transportistas pretendían subir los precios 50%, pese a que sólo estaba permitido un incremento no mayor a 30%, lo que ya de por sí era un golpe fuerte para el bolsillo del venezolano. Además, se eliminaba el beneficio del medio pasaje estudiantil.

EL CARACAZO
En horas de la mañana del 27 de febrero de 1989, la revuelta popular –iniciada en Guarenas– había llegado a la capital venezolana. Ya en la tarde en toda Caracas los comercios habían cerrado y el transporte público no prestaba servicio.

Las fuerzas militares y policiales ya estaban desplegadas en la capital, pero la represión no había iniciado y se limitaban a acciones preventivas. Sin embargo, ese 27 de febrero se generó la primera víctima.

Asimismo, el presidente Pérez decretó el estado de emergencia, previsto en el artículo 240 de la Constitución de 1961, con el que suspendió las garantías constitucionales. De esta manera, el derecho a la libertad y seguridad personal, la inviolabilidad del hogar doméstico, el libre tránsito, la libertad de expresión, las reuniones en público y el derecho a manifestar pacíficamente fueron suspendidas durante diez días. Esta medida arreció la represión.

CAUSAS
Como indicó en su momento el Comandante Hugo Chávez, la causa fundamental y profunda de El Caracazo hay que identificarla con la historia de engaños enhebrada por los gobiernos del Pacto de Punto Fijo, los cuales en 40 años de hegemonía se distanciaron del pueblo, decomisaron su soberanía y procedieron con un programa económico destinado a remachar los grilletes de la dependencia y la antisoberanía.

Recuérdese que el llamado “paquete neoliberal” de 1989 contemplaba la privatización de un conjunto de empresas y bienes públicos, la liberación de precios y otras medidas que dejaban al pueblo inerme frente a los especuladores, liquidación del régimen de prestaciones sociales y sin mecanismos de protección frente a la estructura monopólica y oligopólica del modelo importador que se levantó en el país a partir de la extracción a gran escala, por corporaciones trasnacionales, de los recursos hidrocarburíferos de nuestro subsuelo.

INTERESES EXTERNOS
El pueblo insurgente contra Carlos Andrés Pérez II sin percatarse, reaccionaba contra los centros del poder financiero e industrial de la globalización y sus pretensiones de hegemonizar sobre un conjunto de economías del tercer mundo, cuya sumisión les garantizaría materia prima barata y a la vez mercados para las manufacturas y para la colocación de préstamos y capitales corporativos que maniataban la capacidad para el desarrollo industrial endógeno, al permitir a lo sumo que Venezuela operase dentro de la globalización neoliberal, como territorio de ensamblaje.

DÓLAR Y TERCER MUNDO
Para responder el FMI de modo primordial al orden financiero establecido en Bretton Woods, tras el fin de la II Guerra Mundial, orden que beneficiaba en primer lugar a EEUU, no podía dejar de recomendar a las economías del Tercer Mundo políticas monetarias y de comercio y finanzas que perennizasen el estatus de exportación de capitales a los centros financieros del planeta, Y ello se dio, no debe olvidarse, en el marco del desplome del bloque socialista de Europa Oriental, así, a la agresividad de las políticas pautadas por el FMI para acompañar sus directrices económicas, se aunaba la circunstancia de haberse impuesto al menos temporalmente, la hegemonía del capitalismo como pensamiento único y del fin de la historia. Tal fue el contexto externo del Caracazo.

LA HISTORIA CAMBIÓ PARTIR DE ENTONCES
De otra parte, el aliento que brota del Caracazo es innegable: la historia de Venezuela cambió a partir de entonces, se precipitó la descomposición del modelo puntofijista, con la salida de CAP de la Presidencia tres años después, y se renuclearon los factores bolivarianos dentro y fuera de la Fuerza Armada Nacional que cobrarían presencia abierta el 4 de febrero de 1992. Dicho proceso se mantiene hasta hoy, bajo la conducción del comandante Hugo Chávez hasta 2013, y ahora con el liderazgo del presidente Nicolás Maduro, firme defensor de los derechos humanos y de los valores de democracia social contemplados en la Constitución de 1999.