CIUDAD MCY.- El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, instó este jueves al Fiscal General de la República, Tarek William Saab, a perseguir a un grupo de personas con ciudadanía venezolana que intentan desde el extranjero crear un Estado paralelo y que de manera reiterada y continua mancillan la institucionalidad democrática y constitucional del país.

En ese sentido, Moreno pidió que el Ministerio Público (MP) ejerza las acciones legales pertinentes contra la exfiscal y prófuga de la justicia venezolana, Luisa Ortega Díaz, y del autodenominado «TSJ en el exilio», compuesto por abogados acusados por usurpación de funciones, que intentan activar la tesis del «Estado paralelo» para justificar una intervención contra nuestra nación.

«Solicito públicamente al Fiscal General de la República, Dr. @TarekWiliamSaab, que asuma el deber histórico de perseguir con la ley a este circo de delincuentes que deambulan por el mundo, queriendo mancillar la institucionalidad democrática del país», escribió por la red social Twitter.

Moreno también reprochó la pretensión de emprender un antejuicio de mérito contra el presidente de la República, Nicolás Maduro, por parte de Ortega Díaz y los abogados prófugos, en un acto ilegítimo que se realizó el pasado martes en el Congreso de Colombia, país que abiertamente se ha declarado aliado de Estados Unidos en su imposición de un bloqueo económico, comercial y financiero contra Venezuela.

En cuanto a Ortega Díaz, Moreno recalcó que «ha querido usurpar ante los ojos del mundo un cargo que no le corresponde, y sostiene peticiones ridículas ante un pseudo grupo que se hace llamar TSJ en el exilio. Ustedes son una carroza de acomplejados que avergüenza al gremio del Derecho».

En otro mensaje señaló que los abogados prófugos responden a instrucciones dictadas por factores de la derecha nacional e internacional «que han orquestado esta patraña ilegal».

El magistrado Moreno advirtió que las acciones emprendidas forman parte de un plan para «socavar las estructuras de un Estado, para llevarlo al límite y destruir su forma republicana», auspiciadas por «poderosas naciones del mundo, en un acto absolutamente injerencista y apoyados en una coyuntura política» para establecer «toda una agenda de agresión para resquebrajar los cimientos de la democracia venezolana e imponer una especie de junta de facto».

«No es casual, que las agresiones provengan de quienes fomentan la guerra en el mundo, no es casual que sea de quienes por siglos han hecho de los conflictos bélicos una manera de amasar grandes fortunas y controlar las grandes riquezas que pertenecen a los pueblos. No nos extraña que naciones como Estados Unidos, Francia y otras hayan decidido imponer sanciones de carácter unilateral a funcionarios del Estado venezolano, para tratar de desmoralizar y presionarlos para que asuman posiciones de sumisión ante estos países», agregó.

El presidente del TSJ subrayó que Venezuela «no es una amenaza, menos un factor de desestabilización. Venezuela es un objetivo de los grandes poderes mundiales, y ellos saben que nuestra posición estratégica en el continente limita las intenciones imperiales de control total de nuestro destino».

Información YVKE Mundial/AVN