CIUDAD MCY.- Hoy se celebra en Venezuela el Día del Artista Plástico desde 1983, en homenaje al nacimiento el 10 de mayo de 1889 del gran Armando Reverón, el pintor de la luz, quien se convirtió en uno de los pintores más influyentes del siglo XX.

Reverón, considerado además el mejor pintor venezolano de la primera mitad del siglo XX, se interesó profundamente por la acción de la luz sobre las formas. Apasionado por el impresionismo francés, su pintura evolucionó a la abstracción y el simbolismo. Los temas preferidos fueron el paisaje y el desnudo femenino.

Este notable pintor venezolano expuso sus obras en Caracas, Europa y Estados Unidos. Obtuvo medallas en Madrid, en la Exposición Universal de París y en 1953 ganó el Premio Nacional de Pintura, más los premios Federico Brandt y John Boulton.

Reverón estudió en la Academia de Bellas Artes de Caracas desde 1908, hasta que en 1911 se trasladó a la Escuela de Artes y Oficios de Barcelona, España; posteriormente se inscribió en la Academia San Fernando de Madrid; luego pasa una temporada en París y en 1915 regresa a Venezuela, altamente influido por los grandes clásicos de la pintura española.

Obtuvo Premio Distinción Sobresaliente en el Concurso de Fin de Año de la Academia de Bellas Artes, 1911; Premio John Boulton en el Salón Oficial de Arte Venezolano, 1948. En 1953 recibió el Premio Oficial de Pintura del mismo Salón.

Su excentricidad llegó al extremo de internarse, aislado lo más posible de todo el mundo, en un castillo que construyó en Macuto, con la única compañía de Juanita Mota y de sus muñecas de trapo hechas por él. Allí permaneció por espacio de unos 30 años, hasta que en 1935 fue recluido en el Sanatorio San Jorge, en Caracas.

El Castillete, nombre con el que se conoce el Castillo de Reverón, que había sido restaurado, sufrió daños irreparables con motivo de la tragedia que enlutó al estado Vargas los días 15 y 16 de diciembre de 1999.

Reverón murió en el sanatorio San Jorge el 18 de septiembre de 1954. En el año 2014, el Estado venezolano declaró las obras de Reverón como Bien de Interés Cultural, así como todos sus bienes.