CIUDAD MCY.- El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, llamó este miércoles a parar el derramamiento de sangre entre hermanos, como consecuencia de la violencia desatada en las últimas semanas durante protestas en favor y en contra del Gobierno.

“A todos nosotros nos duelen las muertes (…) la sangre no tiene diferencia, en todos nosotros corre la misma sangre y a todos nosotros nos duele la muerte de un hermano”, expresó el mandatario en la instalación de una mesa de diálogo nacional por la paz.

El líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) aseguró que la Policía tiene órdenes claras de no disparar, y enfatizó que el compromiso del Gobierno es trabajar, en primer lugar, para que se haga justicia.

Somos los primeros interesados de que se haga justicia, subrayó Ortega en torno a las acusaciones de un supuesto uso desmedido de la fuerzas del orden durante las protestas, con un saldo de muertos y heridos aún por determinar.

Información PL