CIUDAD MCY.- La noche fue larga en Perú. Motivos para celebrar tienen, y muchos. Victoria, la cuarta consecutiva, regreso de su máximo goleador histórico y doblete de su “killer”. Gareca llegó a los 14 partidos consecutivos sin conocer la derrota y Paolo Guerrero, ocho meses después, volvió como se fue, marcando. Desde 1982 no juega un Mundial la selección peruana que, a falta del amistoso ante Suecia, llegará a Rusia con la confianza por las nubes.

Entre el 10 de octubre de 2017 y el 3 de junio de 2018 han pasaron 236 días. Siete meses en los que Perú, tras clasificarse para su primer Mundial desde 1982, ha sufrido. La incertidumbre, las dudas y ha rezado por la situación de su capitán puso en jaque a todo un país. Sin embargo, la justicia le dio la razón y el futbolista dio las gracias en el verde. Donde debe ser. Donde mejor sabe hacerlo.

En octubre, ante Colombia, se despidió con el tanto de la victoria (1-0) y en su regreso con la zamarra peruana no faltó a su cita con el gol. “El Tigre”, prácticamente inédito en la primera mitad, olió sangre de su presa y fue a por ella con la voracidad que le caracteriza. Un rechace pésimo de Al Muaiouf lo cazó el “9” para volver a sentir una sensación inigualable. Anotar con tu selección. 35 goles en 88 partidos lleva con Perú. Un depredador anda suelto…

Antes, Carrillo había adelantado a Perú con un misil de volea desde fuera del área. Gareca apostó por un 1-4-2-3-1 para amasar el cuero en la medular y activar a sus hombres ofensivos que cada vez que cogieron el balón en tres cuartos sembraron el caos en la defensa de Arabia Saudí y un portero que evidenció serios problemas a la hora de atajar el cuero.

Cuando Perú había bajado las revoluciones del partido apareció el “9” para despertar a los suyos. Si en el primero demostró que no se le ha olvidado donde hay que estar en el área para cazar todo lo que se mueve, en el segundo mostró que por arriba no tiene rival. Masterclass de Guerrero en su reaparición de cómo debe jugar un ‘9’. Exhibición del delantero del Flamengo que evidenció que, a sus 34 años, será uno de los nombres propios en Rusia. Desde 2015 no marcaba un doblete el “Depredador” con la selección.