Sumiré Ferrara

El 14 de junio de 1928, nace en la comunidad de Rosario, Argentina, uno de los hombres más grandes de la historia revolucionaria, Ernesto Guevara, un combatiente que quedó sembrado para siempre en el corazón de los hombres y las mujeres que defendemos la justicia y la igualdad social. Su madre fue Celia de la Serna y su padre, Ernesto Guevara Lynch, quienes se esmeraron por brindarle amor, educación y atenciones especiales por sus condiciones de salud, pues desde muy pequeño sufrió de asma.

Fue un político de los buenos, escritor, periodista, médico, ideólogo y comandante de la Revolución Cubana. Desempeñó varios cargos en el área económica, presidente del Banco Nacional y Ministro de Industria. Su compromiso con los más desposeídos, su espíritu humanista y visión integradora le dieron la fuerza necesaria para luchar incansablemente contra el capitalismo y a favor de la dignidad humana. Defendió hasta la hora de su muerte los derechos humanos como verdadero contenido moral de la política siendo sus sabias reflexiones banderas para seguir haciendo revolución y avanzar en la consolidación del Socialismo del siglo XXI. Por ello, nuestro Comandante Eterno decía: “el Che es ejemplo de lo que debe ser un revolucionario, un verdadero socialista”. ¡Viva El Che! ¡Viva Chávez! ¡Viva la Revolución Socialista!

TANIA, LA GUERRILLERA

Haydée Tamara Bunke Bider, conocida hoy como “Tania la Guerrillera”, es otra mujer que con coraje defendió los valores socialistas. Con sólo 18 años fue admitida en el Partido Socialista Unificado de Alemania, en 1960 cuando El Che viajó a la República Democrática Alemana, tuvo el honor de conocerlo personalmente, incluso en varias oportunidades le sirvió de intérprete, acercamiento que le permitió al Che captar las cualidades de la joven argentina-alemana. En 1961 llegó a Cuba, estudió periodismo en la Universidad de La Habana. Posteriormente, al hablar francés, inglés, alemán y español, trabajó en el Ministerio de Educación, en el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos y en la dirección nacional de la Federación de Mujeres Cubanas. En 1963 comenzó a entrenarse con el fin de servir en tareas de inteligencia de los servicios de espionaje cubanos, época en la que comenzó a ser conocida como Tania. Vistiendo uniforme militar actuó en defensa del triunfante proceso revolucionario; con el tiempo y con el seudónimo de Laura Gutiérrez Bauer, cumplió la misión secreta encargada por la dirección del país y en particular por El Ché de establecer relaciones con la clase gobernante y el Ejército de Bolivia, adonde llegó a fines de 1964, para crear las mínimas condiciones de apertura del frente guerrillero. El 21 de marzo de 1967, se incorpora definitivamente a la guerrilla, convirtiéndose en una soldada aguerrida, luchadora y revolucionaria. La única mujer entre tantos hombres, que desde la selva boliviana se enfrentó al imperialismo, meses muy fuertes, caracterizados por el hambre, el cansancio y la constante hostilidad enemiga pero también por la valentía, el amor patrio y los ideales de El Ché. Con 29 años cayó en una emboscada, mientras cruzaban un río, el 31 de agosto de 1967, el Che y sus compañeros, sin saberlo, se encontraban exactamente a un kilómetro de ellos; su cadáver fue arrastrado por el río y hallado días después por soldados bolivianos. Cuentan que unas religiosas pidieron sus restos para vestirlo y darle sepultura en el cementerio de Valle Grande, fue escoltada por unos soldados que a pesar de ser enemigos le rindieron honores militares.

“¡Tania murió heroicamente por la libertad de América Latina, pero vivirá siempre como un ejemplo de lo que es capaz de hacer una mujer valiente y revolucionaria de verdad!”.

@SumireFerrara
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