CIUDAD MCY.- El expresidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ratificó su deseo por alcanzar la unión del pueblo brasileño, tras un encuentro que sostuvo con el fraile Sergio Antonio Görgen de la Orden de los Hermanos Menores (Franciscanos), desde su celda en Curitiba .

«Voy a salir de aquí, vamos unir el pueblo y recuperar Brasil», prometió el expresidente en un encuentro propicio con el fraile para que enviara un mensaje a los brasileños sobre las intenciones del Gobierno de facto de Michael Temer y la persecución judicial en su contra, reseña Telesur.

Por su parte, Görgen expresó que encontró a Lula, preso político desde hace dos meses, «muy bien animado», quién no desea cultivar el odio, solo el amor por el pueblo brasileño.

Asimismo, declaró a los medios locales que tiene plena confianza en que «Lula es la gran fuerza motriz de una transformación en el país. Lula considera una injusticia lo que está pasando y va a probar su inocencia. Él está mirando ese tiempo como una prueba».

«Él me dijo que va a salir y ayudar al pueblo a recuperar su dignidad, recuperar el petróleo, el empleo, y que va a volver a ser presidente, pues no soporta ver al pueblo pasando hambre», afirmó el fraile.

En la visita, el franciscano entregó al líder del Partido de los Trabajadores (PT) una bolsa de regalos que sus seguidores le enviaron, con cartas y mensajes de: niños y artistas de Río Grande do Sul que enviaron CDs, DVDs y libros.

También entregó un escapulario que representa protección contra cualquier tipo de mal. «Él se lo puso en el cuello y aceptó una Biblia», acotó.

Además, llamó al pueblo a prepararse para un gran movimiento popular en apoyo para que Lula salga «de esa mazmorra (Celda subterránea) y vaya hacia el Planalto (Jefatura de estado) sin perder sus raíces», agregó que «es una hora de posiciones claras, de una radicalidad sin sectarismo, necesitamos decir a Brasil que queremos, más igualdad, respeto y dignidad «, enfatizó Görgen.

Lula se encuentra desde el pasado 7 de marzo recluido en una celda de Curitiba, luego de acatar la sentencia dictada por el juez Sérgio Moro, quien lo condenó por presunto «soborno», argumentando que aceptó un apartamento como medio de pago por parte de la Constructora OAS. Por esta acusación, sin pruebas, se le condena a 12 años y un mes de prisión.

AVN