**El canciller Jorge Arreaza enfatizó que el texto constituye una evidencia más del “absoluto menosprecio por la institucionalidad y el marco jurídico internacional”**

CIUDAD MCY.- Este viernes, Venezuela rechazó por injerencista el informe de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos que cuestiona la supuesta situación en el país sudamericano.

El ministro venezolano de Relaciones Exteriores, Jorge Arreaza, explicó que el informe es el resultado de una metodología altamente cuestionable que sepulta la credibilidad y rigor técnico exigido a una oficina de un organismo multilateral y vulnera los principios de objetividad, imparcialidad y no selectividad.

Asimismo, enfatizó que el pretendido documento constituye una evidencia más del “absoluto menosprecio por la institucionalidad y el marco jurídico internacional que caracteriza al señor Zeid Ra'ad Al Hussein, durante el sombrío ejercicio de su mandato” como alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos.

El canciller calificó la publicación del texto como un acto arbitrario que vulnera las propias normas de funcionamiento de la entidad de DDHH y usurpa las atribuciones que corresponden a la Asamblea General de la ONU.

OBSESIÓN CONTRA VENEZUELA

Deploró Arreaza que en su marcada obsesión contra Venezuela el alto comisionado omite deliberadamente actuaciones y conclusiones de procedimientos especiales del propio Consejo de Derechos Humanos, que desmontan las calumnias del reciente y politizado informe.

Sentenció que el señor Zeid Ra'ad Al Hussein confirma su complicidad con la agresión multiforme que está en marcha contra Venezuela; además, guarda silencio frente al negativo impacto en el disfrute de los derechos económicos, sociales y culturales generado por las medidas coercitivas unilaterales impuestas por el Gobierno de Estados Unidos y sus aliados, e ignora la amplia doctrina de la ONU sobre este tema.

Arreaza indicó que toda la información que el Ejecutivo venezolano suministró fue “intencionalmente descartada” en el informe de la Oficina del Alto Comisionado con el objeto de construir una grotesca farsa mediática en esta materia, “en alianza con otros actores multilaterales al servicio de Washington”.

PL