El primer equipo de rugby en Venezuela se conformó a través del Proyecto Alcatraz desde la Hacienda Santa Teresa FOTO RICHIT SOSA

>Hoy más de 2 mil jóvenes decidieron protagonizar una nueva historia llena de valores, esperanza y transformación

CIUDAD MCY.- Desde 2003, cuando la hacienda Santa Teresa fue víctima por primera vez de un asalto, la gerencia de esta empresa salió en la búsqueda de los responsables del hecho, logrando la captura de uno de los tres integrantes de la banda. Ese fue el inicio un proyecto que, sin tener nombre definido, empezó a florecer y que hoy se denomina Proyecto Alcatraz.

Alberto Vollmer, gestor de la iniciativa y también presidente de la Fundación Hacienda Santa Teresa, explicó cómo se creó y consolidó la idea de la incorporación de jóvenes que se encontraban en caminos llenos de antivalores y sin ningún rumbo para sus vidas, cómo desde un asalto pasaron a ser parte de este grupo de trabajo, es decir, que el proyecto les brinda la oportunidad de ser mejor cada día y tener otra visión de la vida, que ahora la encuentran cargada de metas y principios.

En este sentido, Vollmer manifestó sentirse orgulloso de los logros alcanzados y expresó que en 2003 le plantearon a uno de los jóvenes aprehendidos reponer la falta con trabajo, pero sin ninguna recompensa monetaria o simplemente iba ser entregado a los cuerpos de seguridad. “Ese joven prefirió la opción del trabajo”, rememoró.

Es allí cuando se comienza a integrar a este joven al trabajo, al esfuerzo, pero sin ningún maltrato ni discriminación, posteriormente se detuvo a un segundo integrante de los que ingresaron a la hacienda, a los dos jóvenes se les colocó trabajo, pero inculcándole valores, dos meses después, es solicitado por el segundo joven capturado la incorporación de los otros 22 integrantes de la banda.

En este momento es cuando se le da inicio al Proyecto Alcatraz, tras la inserción de estos jóvenes que de una manera u otra pertenecía a una vida de violencia e irrespeto.

Se le fueron inculcando valores y cátedras como educación para el trabajo, disciplina, formación en valores, tratamientos psicológicos. Tomando en cuenta las energías del grupo, los hermanos Vollmer piensan en la incorporación de los mismos al Rugby, siendo esto un deporte de confrontación, pero con respeto, un deporte en equipo.

Dos meses después decidieron reclutar la banda enemiga, decidieron hacer las paces, comienza a regarse la voz, no solo en el municipio sino a nivel nacional y en todas las cárceles del país, reclusos de centros penitenciarios invitan al Proyecto Alcatraz a visitar los centros y llevar un poco de los conocimientos del deporte, ellos también querían integrar equipos.

Para la fecha, ya han sido visitadas 14 cárceles de Venezuela, donde se les enseña rugby, siendo este deporte una plataforma que lleva valores, respeto, trabajo en equipo, disciplina, espíritu deportivo y humildad.

De esta manera, han ido expandiéndose por todo el territorio nacional con la intención de sacar adelante a esos jóvenes que necesitan apoyo, hoy están activos unos 2 mil muchachos, quienes practican semanalmente y unos 600 en las cárceles, también están entre 11 y 17 muchachos integrando la selecciona nacional de Venezuela y cuatro jugando internacional en Uruguay y Perú.

“Nos sentimos afortunados y contentos de ver como estos jóvenes hoy son los representantes de Venezuela en deportes como el rugby”, enfatizó Alberto Vollmer.

“Hemos aprendido, hemos tenido el privilegio de entrar a un mundo desconocido para nosotros, todos los individuos tienen un potencial ilimitado de hacer el bien y el mal”, subrayo el fundador del Proyecto Alcatraz. Asimismo, agregó que más de mil 900 niños pertenecen al rugby infantil, donde han sido entrenados por estos jóvenes que ingresaron al proyecto desde hace doce años aproximadamente.

Cabe resaltar que aparte de estos jóvenes que en un momento de su vida decidieron transitar por el camino equivocado, hoy integran el equipo de juego y de trabajo de la Hacienda Santa Teresa.

“Se trata de jóvenes y mujeres del municipio Revenga, que deseaban entrar al equipo de Santa Teresa y hoy son parte de esta gran familia, a la que también se suman expendedores, para sí seguir impulsando una empresa que apuesta a Venezuela, a su producción y al desarrollo de todo el país”, recalcó Vollmer.

EXPERIENCIA VALIOSA

José Arrieta
Integrante del Programa Alcatraz desde hace 15 años

Esposo y padre de cuadro hijos, decidió por voluntad propia cambiar el rumbo de su vida, tocó las puertas de la Fundación Hacienda Santa Teresa para cambiar el horizonte, darle color y sentido a las acciones que una vez fueron negativas, por lo que hoy es uno de los principales entrenadores de rugby, especialista en la materia y ha sido entrenado por jugadores argentinos. Hoy es ejemplo de voluntad y optimismo.

Nahum Avendaño
Habitante de Revenga y miembro del Proyecto Alcatraz

Quiso integrar al equipo de rugby y trabajar junto a estos hombres y mujeres cuyas vidas se encontraron un a vez envueltas en las sombras. “Hoy son hombres de ejemplo y, sobre todo, de mucha voluntad y optimismo”, recalcó.

Alberto Vollmer
Fundador del Proyecto Alcatraz

Si no hubiese sido por esta experiencia de convivir con jóvenes que una vez su horizonte era incierto, nunca fuese visto la potencialidad de cada ser humano, de brindar una oportunidad a ese joven que posiblemente desde su infancia nunca había tenido. Lo importante de todo esto es que ahora en sus vidas prevalecen los valores de unión, solidaridad, disciplina y la voluntad de hacer las cosas cada día mejor.

ELIMAR PÉREZ