CIUDAD MCY.- Supo la historia de un golpe, en el sol de una noche, del segundo mes. La rebeldía del pueblo estaba en las calles anhelando un rostro, una voz, un proyecto. Cuando ya no había razones para continuar, surgió el trueno y en segundos tu estampa libertadora anunció el parto de una nueva era, de un nuevo comienzo para el renacer victorioso de la Revolución traicionada, aún vigente en el alma del pueblo. La era estaba pariendo al Gigante, al Eterno Hugo Chávez.

Fuiste a la raíz, para ser cada vez más radical. Nos reencontraste con los orígenes de nuestra identidad nacional. Conseguiste a nuestros comuneros de Mérida, a nuestros cimarrones y caribes, a los héroes de nuestra independencia desde Miranda a Zamora y los amalgamaste con Marx, Lenin y Gramsci. Sumaste voluntades para fortalecer un gran polo alternativo de triunfos y las derrotas las convertiste en victorias perfectas.

Te enfrentaste a los poderes viles de este mundo y enterraste el proyecto del odio, de la ignominia, de la traición. La integración, complementariedad y territorialidad fueron los baluartes que guiaron tu accionar. Fundaste el ALBA, Unasur y la Celac como brújulas que guiarán los destinos futuros de nuestra Patria Grande.

Al Socialismo le diste dimensión práctica, cercana a la gente y a nuestro tiempo. No esperaste que cayera del cielo, movilizaste a todos para concretarlo. Con las misiones saldaste deudas históricas de la batalla por la esperanza social. La utopía la hiciste posible, blandiste la espada de la unidad y la llevaste por el mundo. Hoy decir tu nombre es sinónimo de Patria, Revolución y Pueblo.

Viste lo mejor de cada uno de nosotros, tu mirada nos observó, tus oídos nos escucharon, tus brazos nos abrazaron profundamente y ese amor fue correspondido por millones que hacemos posible la continuidad de tu nombre, de tu espíritu y de tu lucha. Sigues presente en cada uno de nosotros.

A un año más de tu vida, de recuerdos, de tus palabras sabias y pertinentes que viajó al futuro y lo hizo presente. Tu presencia es eterna y permanente, vives por siempre en el día a día de los que construimos la Patria soberana. Tu proyecto lo hicimos nuestro y comprendemos que lo hermoso nos cuesta la vida.

OMAR PÉREZ