CIUDAD MCY.- La presidenta constitucional de Brasil destituida en 2016, Dilma Rousseff, rechazó el jueves pasado la orden del juez Sergio Moro de bloquear los bienes del expresidente brasileño Luiz inácio Lula da Silva. Rousseff reiteró que se trata de una persecución judicial.

Mediante su cuenta en Twitter, Rousseff denunció que secuestrar una propiedad es una persecución y una nueva injusticia; al mismo tiempo que extendió su solidaridad con el exmandatario.

El pasado miércoles se conoció la decisión del juez Moro de embargar tres apartamentos, un terreno y dos vehículos del exjefe de Estado, como también sus cuentas bancarias, en las que según los despachos judiciales se mantenían más de 600 mil reales.

 

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