**El pionero de la historia en Aragua, con un gran libro de conocimientos infinitos en su mente, ganó el Premio Nacional de Historia 2018, el cual dedicará a dos ángeles que hoy están en el cielo.

CIUDAD MCY.- Historiador, periodista, biógrafo, educador, cronista y miembro de la Academia de Historia, oriundo de Villa de Cura, estado Aragua, Oldman Botello ha dedicado su vida a la investigación histórica de la región.

Su labor como cronista en el municipio Girardot le ha permitido escribir varios libros. Nacido frente a la sabana Alameda Crespo, donde desfilaron las tropas de Guzmán Blanco (1872), ha recibido una lista indefinida de reconocimientos, medallas y condecoraciones, entregando su vida por completo a la tarea de revivir todo aquello que algunos daban por olvidado. Es por ello que este gran intelectual decidió desde muy joven darle color y vida a cada episodio de la historia no nada más maracayera, sino de otros pueblos del estado venezolano.

Botello fue miembro de la Academia Nacional de la Historia, del Instituto Nacional de Genealogía y la Academia Nacional de la Lengua; también fue fundador del Ateneo de Maracay, así como de la Asociación Venezolana de Periodistas; formó parte del equipo de redactor del Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Polar y fue colaborador en el Atlas de Venezuela del diario El Nacional, entre otros.

TODO INICIÓ DESDE PEQUEÑO

Es importante destacar que de muy niño sintió curiosidad acerca de la historia, ya que en su pueblo natal para ese entonces no había ninguna información al respecto de su fundación ni fundadores. “Todo comenzó cuando estudiaba primaria, porque mis maestros solo hablaban que Villa de Cura la fundó Juan de Bolívar y Villegas; ¿pero quién era ese personaje, cuándo se fundó? ¡Eso nadie lo sabía!”, comentó Botello.

Fue entonces cuando al cumplir los 18 años se decidió a investigar pasivamente con la ayuda de muchas personas de la ciudad de Caracas, y tras una larga y ardua investigación pudo publicar la historia de su pueblo, Villa de Cura, con un prólogo “bellísimo donde Aquiles Nazoa le tiró muchas flores a la Villa: Es, para mi gusto, el pueblo más gentil de Aragua y el más bonito”.

Desde ese momento comenzó a investigar e indagar profundamente acerca de la historia no solo de su pueblo, sino de Maracay, municipio Girardot del estado Aragua, e infinidades de pueblos de otros estados; donde su principal objetivo es mostrar la verdadera historia; esa que identifica al venezolano y reconocer la virtud de los próceres que defendieron la libertad.

UN SINFÍN DE ESCRITOS

Él no cesó su ardua labor hasta plasmar en papel toda la información recopilada y conocimientos obtenidos, de tal manera que quedarán los libros como soporte documental e histórico para las nuevas generaciones.

El gran maestro, en sus 36 años de reconocida trayectoria como investigador ha escrito más de 176 libros publicados sobre temas de historia, ensayo, antologías y biografías, sin contar los 36 sin publicar y los dos que actualmente escribe.

Para este apasionado cronista, transmitir sus conocimientos a todas las generaciones de la Ciudad Jardín es fundamental, porque a pesar de haber llegado lejos en el mundo profesional, jamás ha olvidado su origen, ya que para él su pueblo natal y su madre Doña Irma González (que está en el cielo) fueron la base y lo primordial de lo que es hoy.

Es importante destacar que su labor es notada en todo el territorio nacional, en vista de que ha trabajado incansablemente para que la identidad y cultura aragüeña sea de gran prestigio y que de tal manera esta faena construida perdure en el tiempo, tomando en cuenta que su labor va más allá de la escritura.

Al paso de las agujas del reloj, el historiador nos contó que su pasión de plasmar en blanco es fácil y difícil a la vez, que al hacerlo sin darse cuenta del tiempo se pierde entre las líneas. “Difícil es sentarse a escribir luego que uno está abarrotado de documentos, bibliografía, información oral y hemerográfica; y por otro lado fácil es concluir la obra, con ese material disponible, y que se la publiquen después”, dijo.

Su primer libro lo publicó en 1971, siendo este la historia de Villa de Cura y el cual dedicó a José Tomás Boves, que fue su vecino, y a Ezequiel Zamora, el gran rebelde que también lo fue.

Los libros del escritor visibilizan la memoria de la cultura e identidad de la Patria, ya que sin memoria no hay identidad. Este baluarte de la historia dedica su tiempo a la pluma los fines de semana y tiempos libres que le dejan el periodismo y la docencia; su pasión es escribir la historia que el mismo investiga sin dejar cabos sueltos, porque de esa manera siente que genera un espacio de reflexión para las nuevas generaciones y de esa manera ellos puedan valorar todos esos elementos que los integra como ciudadanos identificados con su territorialidad.

GANADOR DEL PREMIO NACIONAL DE HISTORIA 2018

Este 2018 trajo consigo un gran logro para Oldman Botello, en cuanto a su labor como investigador, debido a que fue uno de los ganadores del Premio Nacional de Historia. “Esta fue la segunda vez que concursé pero que hoy por hoy el Centro Nacional de Historia reconoció mi abordaje historiográfico, por lo que me otorgará el premio el próximo mes de octubre y el cual será recibido de mi parte en homenaje a mi madre y hermano que fallecieron cristianamente hace poco”, manifestó.

Finalmente, hizo un llamado a los jóvenes a que se documenten, a no dejar que se olvide la historia. “Esa historia desde mi trinchera con mi columna, la más antigua de Aragua Curucuteando el Arcón que se publica desde mis mocedades en 1969”, agregó.

Algunos de sus repertorios literarios

*La historia de Maracay
*Maracay noticias del viejo valle
*Toponimia antigua de Maracay
*La historia de la Maestranza
*El toreo en Aragua
*Los Bolívar en Aragua
*El 4F en Maracay
*Las Guerrillas de Maisanta
*La historia de Camaguán
*La historia de Ortiz
*La historia del Calvario
* La historia de Manaparo
* La historia de Guayabal
* Calabozo santos y demonios

KATHERINE PACHECO