Orlando Ascanio junto a sus estudiantes en el Teatro Estable de Villa de Cura FOTOS CORTESÍA

**El artista comparte su visión del arte teatral como herramienta para el desarrollo integral del ser humano

CIUDAD MCY.- Una de las figuras que ha aportado al teatro aragüeño es Orlando Ascanio, oriundo de Los Teques pero residenciado en Villa de Cura desde hace 36 años, tiempo en el que ha dedicado su vida a impulsar el arte teatral y realizar valiosos aportes como por ejemplo la creación del teatro estable de esa jurisdicción.

Hablar de Orlando Ascanio es hablar de un “hombre del teatro” como él mismo se autodefine, quien considera este arte como “la vida misma”, un transitar que se convierte en “una guía para tu propio camino, tu propio mundo, inclusive hasta para llevar un hogar”.

Orlando es un hombre sensible vinculado en cuerpo y alma al teatro y a la gente, es un formador de formadores, y su vocación de compartir y enseñar sus saberes lo lleva a consagrarse como un valioso personaje del teatro aragüeño.

¿Cómo fueron sus inicios en el teatro?

Siempre mi carrera ha sido trabajar en radio novelas y el teatro, ese contacto con Alfredo Sanabria en Los Teques donde desarrollé gran parte de mi carrera con Guillermo Manrique, Eliseo Naranjo, Armando Urbina, en fin toda una serie de directores con quien fui formándome y desarrollando el trabajo en la marcha, porque en esos tiempos era eso: formarse y a su vez ir desarrollando el trabajo.

También tuve oportunidades de intercambiar con la maestra Juana Sujo, con el maestro Aso Piterson, algunas cosas, y luego con el maestro Miguel Torrence, con el Teatro Alerquín, el Teatro Universitario de Carabobo, eso fue mi comienzo, después vinieron una serie de talleres con el maestro César Rengifo.

¿Cómo ha sido su experiencia de trabajo comunitario a través del arte del teatro y/o de títeres?

El trabajo con las comunidades ha sido y es duro, difícil y al mismo tiempo enriquecedor, nutritivo, por la variedad de criterios que luego se van cotejando para fijar determinados propósitos, para llegar al desarrollo social, al crecimiento intelectual y espiritual de todos. Lo que sí puedo decir es que se lo debo a toda esa gente con quien he compartido el trabajo comunitario a través del teatro.

Claro está, la escuela teatral me ha brindado las herramientas, la base para trabajar, para edificar; ahora, lo que me ha formado realmente es ese codo a codo en el día a día que me insta a crear nuevas formas o maneras para resolver, para tomar decisiones sobre la realidad en la que trabajamos, para conocerla profundamente aunque cada vez se hace más compleja porque está siempre cambiando y transformándose.

¿Cuáles son sus objetivos al llevar el teatro a los sectores menos favorecidos?

Llevar un mensaje para compartir, incentivar y fortalecer iniciativas, motorizar la enseñanza, actualizar la información, conocer su historia y sus potencialidades.

¿Por qué considera que la formación teatral es formación para la vida?

Uno todos los días aprende, yo todos los días aprendo de mis estudiantes, uno va guiándolos y uno no debería ir adelante abriendo el camino, sino que ellos van abriendo el camino y uno va detrás acompañándolos, apoyándolos e insistiendo en que continúen, pero son ellos los que abren el camino y son ellos los que hacen su propia formación, uno es un guía, uno les brinda el apoyo, les da herramientas, dentro de lo que uno conoce uno va enseñándoles, es la vida misma, es como una formación de vida, tan igual como la danza, la cultura, la música, todo lo que implica las artes plásticas.

El teatro forma para la vida

En la Fundación para la Cultura del estado Guárico (Fundaculgua), se me dio la oportunidad de ser el coordinador de artes escénicas y musicales, hasta ahora con la gente del teatro ha sido muy difícil entenderme, sin embargo poco a poco hemos ido rescatando toda esa gente que un día hicieron muchas cosas y después se olvidaron, nadie los tomó en cuenta, y conversando con la gente de danza, con los músicos, porque la idea es hacer un trabajo en conjunto, conformar equipos, en vez de grupos, tanto equipos para hacer una obra donde intervenga la danza, la música, las artes plásticas, la fotografía, todo un evento, o toda una instalación, como dicen ahora los muchachos.

¿Cómo el teatro influye en la vida de las personas?

Uno aprende de todos, teniendo en cuenta que a través del arte se estimula la razón sensible del ser humano, se le educa y se le recrea, ¿cómo ha visto modificarse las conductas, las formas organizativas y las visiones de los habitantes de la comunidad?

Llevo años en esto, y me atrevo a decir que el 80% de mi carrera o del trabajo que he realizado ha sido para ese otro lado de la vida, por decirlo así, siempre con las mismas ganas de compartir saberes, de estimular inquietudes, de palpar logros importantes para cada quien, gente que no siguió con el teatro y que lo aprendido le sirvió para continuar otra carrera, sin embargo, no dejan de hacerlo porque siempre lo recuerdan como un aprendizaje, una lección, sí, así mismo una lección, o la puerta que se abrió para continuar, para crecer, para avanzar para tanto.

¿Cómo nace el Teatro Estable de Villa de Cura?

Surge como causa de una situación muy personal, yo estaba un poco decepcionado de Caracas y quería irme a escribir, a dirigir, a hacer otra cosa que no fuera de actuar nada más, y en uno de esos festivales yo conocí a un muchacho de Villa de Cura llamado Radamés Guzmán, que hoy día es doctor en educación y él me invitó a dictar un taller allá por tres días, y yo le pregunté dónde queda Villa de Cura y él me explicó dónde, o sea yo sabía que existía, pero no sabía dónde quedaba, Radamés me llevó por tres días a esta población de Aragua y ya tengo 36 años, lo cual le agradezco mucho porque eso me sacó de esa modorra en que yo vivía de ir a ver obras de vez en cuando me invitaban a actuar en una obra pero más nada.

El Teatro Estable de Villa de Cura tiene 36 años, el 9 de marzo que fue cuando por primera vez se montó con un espectáculo, pediría que echaran una miradita hacia allá porque allí estoy tratando de que eso no muera, estuve a punto de anunciar que el Teatro Estable se va de Villa de Cura pero después dije déjame aguantar unos meses más, pero ya el techo se me ha dañado, la madera, libros, he perdido cualquier cantidad de documentos porque el agua no perdona, y hoy en día el material está muy caro y yo vivo de mi trabajo y de la pensión que tengo.

Allí han pasado cualquier cantidad de personalidades de grupos del extranjero, tanto como figuras como Elba Escobar, Teresa Zelma, cualquier cantidad de personalidades, Pilar Romero, Gustavo Rodríguez, estuvieron allí dictando talleres; el maestro cubano Eduardo Vergara, la gente del teatro del Secairo de Argentina, mucha gente vinieron como quien dice a colaborar con nosotros para que ese espacio se mantuviera, para que la sala de teatro Enrico Terrentín, sede del Teatro Estable de Villa de Cura, se mantenga.

PERFIL

Orlando Ascanio
Nació en Los Teques el 23 de mayo de 1937.
Sus inicios en el teatro comenzaron en la edad escolar.
El 23 de mayo de 1956 realizó su primera presentación como actor, interpretando la obra Platero y yo de Juan Jiménez.
Se ha desempeñado como actor, director, técnico de iluminación, sonidista y vestuarista.
Ha participado en múltiples radio-novelas.
También domina la danza teatral y danza moderna.
Fundador del Teatro Estable de Villa de Cura.

WANDA CARRILLO