Glas se encuentra en prisión desde hace más de un año |FOTO CORTESÍA

CIUDAD MCY.- El ex vicepresidente de Ecuador, Jorge Glas, ha extremado su huelga de hambre al punto que no solo se niega a ingerir alimentos, sino que decidió no consumir agua.

Glas tiene 23 días en huelga de hambre, por lo que comenzaron los pedidos de la familia del ex vicedignatario, sus abogados, exfuncionarios del gobierno de Rafael Correa, organizaciones sociales y gente de pueblo, para que “entes multilaterales intercedan”.

Es de señalar que tanto la Cruz Roja Internacional, como la alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, la Conferencia Episcopal de Ecuador, así como el Ejecutivo, constituyen algunas de las instancias “a las cuales les demandan visitar a Glas para verificar su estado, así como las violaciones cometidas en su caso”.

Pese a lo anterior, las autoridades del gobierno nacional al igual que las instituciones foráneas han ignorado “los pedidos humanitarios por la salud del ex vicejefe de Estado, quien padece hipertensión, gastritis y espondilitis anquilosante (considerada una enfermedad catastrófica)”.

Las autoridades nacionales, por su parte, han indicado que Jorge Glas “tiene garantizadas las mismas condiciones del resto de las personas privadas de libertad” y que “es su responsabilidad y de quienes le alientan” los resultados dañinos de la huelga de hambre.

Mientras tanto, en una carta dada a conocer por las redes sociales, Glas reiteró que la huelga de hambre será por tiempo indefinido, y en la misma expresó: “Soy un preso político. Por el odio sin límites me han trasladado de cárcel sin motivo, solo por humillarme, solo por venganza. Mi vida corre peligro”.

Cabe informar que el proceso contra Jorge Glas “cobró dimensiones internacionales debido a todas las irregularidades planteadas por su representación legal y constatadas por juristas y parlamentarios de otros Estados”.

Para muchos, Glas es víctima de persecución política y de una guerra declarada por el actual Ejecutivo contra funcionarios que ocuparon cargos durante las dos gestiones de Correa (2007-2017), quien también enfrenta un juicio amañado por el presunto secuestro de Fernando Balda, ocurrido en 2012, en Colombia, donde estaba prófugo de la justicia ecuatoriana.

Información AVN