Son once cofradías en todo el país que mantienen la tradición de los Diablos Danzantes de Corpus Christi.

**Desde 2012 Venezuela ha venido incorporando una gran lista de manifestaciones culturales, lo que nos ubica como uno de los países latinoamericanos más activos en estos años.

CIUDAD MCY.- Venezuela es uno de los países que ingresó en el año 2008 a la Convención de Salvaguarda de Patrimonio Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) y desde ahí comenzó a consolidar su acervo en el área.

El presidente del Centro Nacional de la Diversidad Cultural, Benito Irady, destacó que la designación por parte del Gobierno nacional de este ente como núcleo focal para planes culturales permitió comenzar un expediente como patrimonio cultural inmaterial y la lista de patrimonio que necesita salvaguarda urgente.

La Parranda de San Pedro de Guatire y Guarenas fue el segundo patrimonio cultural que tuvo Venezuela.

Explicó que Venezuela inició en 2012 con la incorporación de los Diablos Danzantes del Corpus Christi, en 2013 la Parranda de San Pedro de Guatire y Guarenas.

Venezuela en 2014 ingresó por primera vez en la lista que requiere salvaguarda urgente con la tradición oral del pueblo Mapoyo.

En 2014, Venezuela ingresó por primera vez en la lista que requiere salvaguarda urgente con la tradición oral del pueblo Mapoyo y sus referentes simbólicos en el territorio ancestral.

El Cultivo de la Curagua fue declarado en 2015 como Patrimonio Cultural de la Nación.

El Cultivo de la Curagua en 2015, el Carnaval de El Callao y la identidad de ese pueblo en 2016, y por último Los Cantos de Trabajo del Llano.

En 2016, el Carnaval de El Callao se hizo sentir en la Unesco con sus madamas.

“Fueron expedientes que terminaron de coronar este proceso que ha permitido ubicar en este momento a Venezuela entre los países latinoamericanos más activos en los últimos siete años”, resaltó Irady.

PRÓXIMAS POSTULACIONES

El presidente del Centro de la Diversidad Cultural aseguró que el estudio de las culturas vivas que caracteriza a los venezolanos no se detiene y desde el Gobierno Bolivariano se han continuado a través del Ministerio de la Cultura y el Centro de la Diversidad Cultural los trabajos de investigación.

Aseveró que se ha trabajado en la isla de Margarita y en la capital, con los palmeros de Chacao, en Caracas, y los palmeros asuntinos y los palmeros del Valle del Espíritu Santo en Nueva Esparta, tradición muy conocida por estar relacionada con la celebración del Domingo de Ramos.

Igualmente, se viene trabajando ininterrumpidamente junto a otros países costeños e insulares en el culto a San Juan Bautista.

SIGNIFICACIÓN PARA VENEZUELA

El investigador sostuvo que el reconocimiento de la Unesco hacia Venezuela tiene un alto valor a través de los elementos y expresiones, además la posibilidad de un reconocimiento tan elevado como las declaratorias como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad son realmente importantes para la nación.

“Si lo analizamos en el contexto del proceso político, nos encontraremos que es la más resaltante noticia de un acontecimiento de las culturas del pueblo que por siglos ha hecho de sus prácticas culturales un elemento sólido de comprensión de la identidad de un país”, apuntó el presidente del Centro Nacional de la Diversidad Cultural.

Estos patrimonios que han sido declarados por la Unesco corresponden a manifestaciones milenarias como el caso del pueblo Mapoyo, que tiene sus raíces antes de la llegada de los españoles a las tierras americanas.

“Ya los mapoyos tenían conocimientos y prácticas culturales de una enorme calidad o se trata de historias culturales de siglos como los Diablos Danzantes de Corpus Christi o la Parranda de San Pedro de Guarenas y Guatire o historias culturales que integran una mezcla de expresiones de otras regiones del mundo como es el caso del Carnaval de El Callao, que mezclan costumbres de pueblos de origen oriental, hindúes, africanos, latinoamericanos y europeos”.

Es reconocer lo más valioso de la diversidad de las expresiones culturales y ese reconocimiento significa más allá de la importancia de la identidad también una huella fundamental que nos relaciona con la soberanía de la patria.

LUZMAVIAL ALVARADO
Colaboradora