El primer mandatario regional, junto al padre José Ramón González, párroco de la iglesia de San Mateo Apóstol, y Marisela Arenas, alcaldesa del municipio Bolívar | FOTOS @RMarcoTorres

CIUDAD MCY.- Este sábado en horas de la noche, el gobernador de Aragua, Rodolfo Marco Torres, hizo una visita a la iglesia de San Mateo Apóstol, donde se encuentra resguardada la imagen de la Virgen de Belén, patrona de los aragüeños.

En esta visita, el primer mandatario regional se reunió con el padre José Ramón González, párroco de la mencionada iglesia, y Marisela Arenas, alcaldesa del municipio Bolívar, e hizo un recorrido por este templo para así saber de primera mano cuáles son los problemas que presenta la infraestructura, con el propósito de seguir construyendo el Aragua Potencia.

“Es para nosotros un orgullo visitar el templo donde se encuentra la imagen de nuestra querida y venerada patrona de Aragua, la Virgen de Belén. A ella le pedimos nos acompañe y proteja al pueblo aragüeño”, señaló el gobernador.

Durante esta reunión, Marco Torres asumió el compromiso de rehabilitar el templo de San Mateo Apóstol para preservar las costumbres cristianas y brindar a la feligresía una iglesia para la oración y acercamiento al Señor Jesucristo. Además, de manera simultánea el Gobierno regional está trabajando en otras 14 iglesias ubicadas en diversos municipios de la entidad.

Durante la visita al templo de la Virgen de Belén, el gobernador Rodolfo Marco Torres informó de la rehabilitación de este espacio.

Señaló que este plan de rehabilitación de la fachada se estará realizando a través de Barrio Nuevo, Barrio Tricolor junto al Poder Popular, donde está incluida la plaza Bolívar de este emblemático municipio, ya que los recursos fueron aprobados por el presidente Nicolás Maduro para que el pueblo disfrute de estos espacios en paz y armonía.

LA PATRONA DE ARAGUA

Es de señalar que la Virgen de Belén es una advocación mariana del catolicismo que se venera en San Mateo, municipio Bolívar. En 1962, Monseñor José Alí Lebrún, solicitó la Coronación Canónica de la Imagen de la Virgen de Belén, acto celebrado el 31 de enero de 1965, todo gracias al desarrollo devocional creciente del pueblo de Aragua.

Desde su aparición el 26 de noviembre de 1709 la Virgen de Belén ha sido nombrada patrona de Aragua, pero no fue sino hasta el año 2004 cuando el Gobierno regional lo decretó así, además de nombrarla cuarto símbolo de la entidad. Dicha designación es efectuada debido a que en pocos sitios del país se ha registrado este acontecimiento religioso.

Relata la historia que estando el indio Tomás José Purino cortando un árbol vio cómo de la tierra se levantaba una pequeña imagen de la Virgen, del tamaño de un dedo y medio de altura, junto a ella un niño que cargaba en su brazo derecho y a sus pies una media luna.

El indio Purino tomó la imagen y la llevó hasta su casa, la adornó con flores y luces; al pasar quince días fue trasladada en acto solemne hasta la iglesia parroquial donde actualmente se venera. El 31 de enero de 1965, en un gran acto religioso realizado en el Estadio Fermín Landaeta fue coronada canónicamente.

La Diócesis de Maracay explica la historia que subyace en la edificación de este santuario: Desde la manifestación de la Virgen de Belén, una de las demostraciones de fe y devoción que expresaba el pueblo, era la asistencia al lugar del hallazgo de la Virgen, convirtiéndose en recinto de oración. Con el pasar de los años se construyó una capilla en este lugar, así lo expresan las distintas personalidades eclesiásticas en el Libro de Gobierno de la Iglesia de San Mateo (1885 – 1939), entre ellos se encuentran: el Arzobispo Críspulo Uzcátegui en su visita pastoral a San Mateo en 1887, quien manifiesta: “la pequeña capilla que han levantado los fieles en el lugar de la aparición… que colocasen una baranda alrededor de ella y que procure restablecer la piadosa costumbre de conservar constantemente en el lugar de la aparición una lámpara encendida” (p. 302). La capilla permaneció por mucho tiempo “con cuatro paredes que forman un cuarto techado, que mide como tres varas cuadradas de extensión, con una pequeña puerta por donde se entra… dicha entrada quedaba a una cuadra de la plaza de San Mateo” (Libro de Gobierno de la Iglesia de San Mateo. 1885 – 1939, p. 440).

En 1963, registra la Diócesis, se realizó una restauración, en la cual se pintó el interior del recinto, se decoró la cúpula, se instaló un piso de granito, tres grifos y un busto de mármol de la Virgen. También se le hizo el enrejado alrededor de la capilla y un altar nuevo.

33 años después, en 1996, se reinaugura el sitio tras cambiarle el piso de granito, los bancos y las rejas. Un cuidado jardín le sumó gracia al espacio donde el indio Purino construyó el primer altar, con velas y flores, para la Virgen que hoy convoca y fortalece la fe de todo un pueblo.