Este parque se impone y muestra su esplendor en todas las costas aragüeñas | FOTO CORTESÍA

CIUDAD MCY.- El 13 de febrero, se cumplieron 82 años de haber sido decretado como parque nacional lo que hoy es conocido como Henri Pittier, el pulmón vegetal que tiene el estado Aragua y uno de los mayores orgullos de quienes a diario lo pueden admirar y disfrutar.

Según la historia, este fue creado originalmente en 1937 con el nombre de Rancho Grande por decreto del presidente Eleazar López Contreras. El parque fue rebautizado en 1953 con el nombre de Henri Pittier, insigne geógrafo, botánico y etnólogo suizo, quien llegó a Venezuela en 1917, clasificó más de 30 mil plantas en el país y se dedicó por muchos años al estudio de la flora y la fauna existente en el parque.

El Henry Pittier tiene el honor de haber iniciado la historia de los parques nacionales en Venezuela. Tiene una superficie de 107 mil 800 hectáreas, ubicado en la zona norte del estado Aragua, comprende gran parte de las costas aragüeñas y de la zona montañosa del estado Carabobo, además colinda con el Parque Nacional San Esteban. Henri Pittier es el parque nacional de mayor extensión entre los parques nacionales de la Cordillera de la Costa.

El parque se compone de dos sistemas geográficos; uno montañoso abrupto donde habitan más de 500 especies de aves y 22 especies endémicas. En el parque existen nueve ríos principales y una gran diversidad en flora y vegetación. El segundo sistema es el de la zona costera con bahías, playas y balnearios de un potencial turístico enorme.

Además de su importancia ecológica, también constituye una importante fuente de agua para las ciudades y pueblos que lo circundan y es también la tierra donde se cultiva uno de los mejores cacaos del mundo, especialmente en el pueblo de Chuao.

PRESERVANDO EL ECOSISTEMA

Fue creado con la finalidad de preservar los ecosistemas de selva nublada y los ambientes estuarinos y marino-costeros de la Cordillera de la Costa, amenazada por las quemas y las actividades agropecuarias, así como proteger su biodiversidad y la preservación de aquellas especies endémicas, raras, vulnerables o en peligro de extinción. También protege importantes recursos hídricos que abastecen de agua a las poblaciones cercanas y es un espacio para la investigación, recreación y educación ambiental. Por ello los esfuerzos del científico Henri Pittier para la creación del parque.

Desde hace años el parque ha sido protegido por el Instituto Nacional de Parques de Venezuela (Inparques), el cual asume una política sistemática de conservación y preservación de los recursos naturales del parque.