JJ Álvarez

El día domingo, 30 de julio de 2017, el sentimiento histórico de 8 millones 89 mil 320 venezolanos decidió elegir la ANC.

Ese día ya puede consagrarse una fecha histórica, porque permitió al pueblo, política y valientemente, depositar su voto por la pacificación de la Patria y la consolidación de la democracia participativa, esquivando la acción terrorista de la oposición planificada desde EEUU.

La instalación de la ANC se efectuó cinco días después en el Salón Elíptico del Palacio Federal Legislativo. En la primera sesión resultó electa presidenta Delcy Rodríguez, la incuestionable, brillante y valiente mujer, quien en el uso de la palabra expresó: “Llegó el pueblo con su sabiduría y creatividad a parir una nueva historia”.

Los 545 constituyentes elegidos comenzaron su trabajo por una paz duradera. Y para concretar su funcionamiento, en el lapso de dos años, deben hacer las modificaciones y cambios necesarios en la nueva Constitución.

Un tema tratado por los constituyentes para restituir el orden público, el más destacado y controvertido, fue la designación provisional del doctor Tarek William Saab como fiscal general de la República, debido a la remoción de Luisa Ortega Díaz decretada por el Tribunal Supremo de Justicia. Otro tema importante fue la conformación de la Comisión de la Verdad, Justicia y Reparación de las Víctimas.

Al respecto, el presidente Nicolás Maduro manifestó: “La ANC ha sido el bálsamo para la vida social y política del país, que traerá la justicia y la verdad”.

EEUU y sus peones, por medio de la guerra mediática creada a través sus multinacionales y los enormes progresos alcanzados por la comunicación (TV, radio, internet), han pretendido dar la imagen de una Venezuela en que predomina el caos para intervenirla militarmente.

A pesar de esas maniobras yanquis, la ANC es un paso adelante en el camino del aplastar el terrorismo que ha venido ejerciendo la oposición.