CIUDAD MCY.- El Gobierno de El Salvador, a través de un comunicado, expresó su rechazo a las amenazas de intervención del Gobierno de Estados Unidos (EEUU) contra Venezuela y llama al diálogo constructivo y respetuoso en función de la solución pacífica de cualquier diferencia.

«El Salvador rechaza enérgicamente el uso de la fuerza y la injerencia en los asuntos internos de países soberanos y llama a la comunidad internacional a impedir una agresión de tropas extranjeras contra Venezuela, que solo provocará muertes, destrucción y sufrimientos al pueblo de esa hermana nación», recalca el texto.

Asimismo, insta al cumplimiento de la Carta de las Naciones Unidas en función de protección de la paz y llama a los gobiernos a abstenerse en sus relaciones exteriores de «recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado».

Igualmente llama a los gobiernos de América Latina y el Caribe a trabajar en conjunto para el mantenimiento de la región como una zona de paz.

«La paz y la solución pacífica de las diferencias son el camino más seguro para alcanzar el desarrollo y bienestar de nuestros pueblos», remarca el documento.

A continuación, el texto íntegro del comunicado publicado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de El Salvador:

«El Gobierno de El Salvador, a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, expresa su profunda preocupación por las crecientes denuncias de planes de intervención militar en la República Bolivariana de Venezuela, con el pretexto de hacer llegar ayuda humanitaria a ese país.

El Salvador rechaza enérgicamente el uso de la fuerza y la injerencia en los asuntos internos de países soberanos y llama a la comunidad internacional a impedir una agresión de tropas extranjeras contra Venezuela, que solo provocará muertes, destrucción y sufrimientos al pueblo de esa hermana nación.

Hoy, más que nunca, es vital para el futuro de la paz en el mundo cumplir el principio de la Carta de las Naciones Unidas que insta a los gobiernos a abstenerse en sus relaciones internacionales ‘de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado, o en cualquier otra forma incompatible con los propósitos de las Naciones Unidas’.

Todos los gobiernos de América Latina y el Caribe tenemos una gran responsabilidad en el mantenimiento de nuestra región como zona de paz, como acordamos en 2014, y, por tanto, debemos trabajar en conjunto para impedir cualquier acto de guerra, con el pretexto que se alegue, contra alguna de nuestras naciones.

La paz y la solución pacífica de las diferencias son el camino más seguro para alcanzar el desarrollo y bienestar de nuestros pueblos.

Por ello, reiteramos el llamado a establecer un diálogo constructivo y respetuoso para encontrar soluciones pacíficas y duraderas en la actual crisis en la hermana República Bolivariana de Venezuela».

Información AVN