La vocera de la cancillería rusa, María Zajárova, afirmó que ni Rusia ni Venezuela son provincias de EEUU | FOTO ARCHIVO

CIUDAD MCY.- La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zajárova, respondió a Donald Trump que Rusia y Venezuela no son provincias de Estados Unidos y acusó a Washington de arrogante y violador del Derecho Internacional.

“En cuanto a las declaraciones del presidente y el secretario de Estado de EE.UU., vemos en ellas un intento arrogante de dictar a dos Estados soberanos cómo deben construir relaciones”, informó RT en su página en español.

Requirió a Trump que revele cuál son los fundamentos jurídicos en los que se basa cuando declara que “Rusia tiene que salir” de Venezuela.

Zajárova recordó que Moscú envió sus especialistas a Caracas en el marco de un acuerdo bilateral intergubernamental sobre la colaboración técnica-militar.

“No hemos violado nada: ni acuerdos internacionales, ni legislación interna de Venezuela”, reiteró, precisando que Rusia no cambia el equilibrio de poder en la región y tampoco amenaza a nadie.

A continuación, respondió que los militares rusos en territorio venezolano estarán el tiempo que Venezuela lo necesite.

También la representante rusa se refirió al autoproclamado. “Guaidó puede proclamarse como quiera”, dijo en forma contundente.

Consideró que ejemplos semejantes están descritos “en la historia y la medicina”, advirtiendo que esos hechos no cambian la realidad de que el autojuramentado no tiene ningún poder real.

Comentó también que ni siquiera importa “a donde vaya su esposa”, en clara referencia al encuentro que sostuvo la cónyuge de Guaidó, Fabiana Rosales, con Trump en la Casa Blanca acompañada de un profugo de la justicia venezolana.

Plataforma para una intervención en Venezuela

Zajárova denunció también que tras el acuerdo entre EE.UU. y Países Bajos sobre la distribución de asistencia humanitaria desde Curazao a Venezuela, el territorio de esta isla puede convertirse en una plataforma para la injerencia en los asuntos de Caracas.

El tratado entre EE.UU. y Países Bajos, firmado el pasado 15 de marzo, “a primera vista es solo el permiso a los representantes de EE.UU. [de tener] acceso a la infraestructura de Curazao con el propósito de usarla para la prestación de ayuda humanitaria a Venezuela y terceros países”. Sin embargo, el documento en cuestión permite el acceso no solo de civiles, sino “otros”, lo que puede significar la movilización de fuerzas militares, alertó.

“La Haya (donde se encuentra la sede del Gobierno de los Países Bajos) le ha dado carta blanca a los estadounidenses para el uso de su antigua colonia como una plataforma para la intervención agresiva en los asuntos de Venezuela con el pretexto de las consignas humanitarias”, subrayó.

Información VTV