El CFR, organización poco conocida pero muy influyente en asuntos internacionales Fuentes: MISIONVERDAD.COM | REBELION.ORG

**El plan de golpe está redactado y presentado. En marzo de 2017, Shannon O’Neil, directora para América Latina del CFR, presentó ante el comité de Exteriores del Senado de EEUU un dossier de acciones y medidas para intentar sacar al chavismo del poder político en Venezuela.

CIUDAD MCY.- El injerencismo y el intervencionismo contra Venezuela forman parte de una gran agenda transnacional, que hace que sus operadores políticos y las corporaciones se peleen por ella como si estuviesen golpeando una piñata a la espera de que en una de esas el chavismo salga del poder.

ORIGEN PRIVADO DE ACCIONES PÚBLICAS

El Council on Foreing Relations (CFR, por su sigla en inglés, Consejo de Relaciones Exteriores) es un tanque de pensamiento fundado en 1921 con dinero de la Fundación Rockefeller, con la intención de crear un grupo de expertos que moldeara la política exterior de Estados Unidos y de sus puestos de dirección claves, incluyendo a la figura presidencial y el Departamento de Estado, que no actúa por motivaciones propias sino de acuerdo a las presiones que desde estos lobbys se ejercen.

Este consejo, compuesto por 4 mil 500 miembros, desde su fundación tiene en su historial haber colocado a numerosos altos funcionarios que cumplieron con este objetivo de poner en marcha estrategias elaboradas por el CFR.

Entre ellos, se destacan los secretarios de Estado Henry Kissinger, Madeleine Albright y Colin Powell, responsables de la guerra en Vietnam, Yugoslavia e Irak, respectivamente, y en el caso de Powell, un importante operador del golpe de Estado en Venezuela en abril de 2002.

Este tanque de pensamiento, además, tenía de miembro honorario y exvicepresidente a David Rockefeller, antiguo dueño de la Standard Oil Company, con grandes intereses y poder de influencia en Venezuela. Su penetración en la vida política nacional del país llegó a tal punto que figuró como uno de los patrocinadores del pacto de Punto Fijo que dio lugar a la cuarta República.

CORPORACIONES FINANCISTAS DE PLATAFORMAS POLÍTICAS

Las corporaciones nacidas de la disolución de la Standard Oil, además, financian al CFR. Hablamos de Chevron y Exxon Mobil, la primera implicada en el financiamiento a las sanciones a Venezuela y la segunda con grandes intereses en promover un conflicto entre Guyana y Venezuela para hacerse de las cuantiosas reservas de crudo depositadas en el Esequibo.

Dentro de los financistas de CFR se encuentra Citibank, primera entidad que ensayó el bloqueo de cuentas del Banco Central de Venezuela y del Banco de Venezuela para afectar las importaciones de bienes esenciales para el país suramericano. La corporación financiera JP Morgan, responsable de utilizar esta agresión financiera como excusa para declarar a Venezuela en cesación de pagos en noviembre de 2016, bajo manipulaciones que logran afectar la credibilidad financiera de Venezuela.

Ambas maniobras fueron dirigidas a afectar la capacidad de atraer inversiones y préstamos al país para estabilizar su economía. CFR concentra a los actores más agresivos del golpe financiero y económico contra Venezuela, que ahora se encargan de diseñar por cuenta propia la agenda del golpe político en general.

ACCIONES QUE SÍ O SÍ DEBEN SER TOMADAS

O’Neil solo es la representante de los verdaderos jerarcas de esta organización privada. Encargada de presentar ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado de EEUU las acciones que sí o sí deben ser tomadas para cambiar el rumbo político de Venezuela, bajo recursos de guerra no convencional, conforme a los intereses de los grandes poderes económicos que representa CFR.

Sin cifras sólidas y fiables, relata que la población venezolana vive en peores condiciones que los ciudadanos de Bangladesh, República del Congo y Mozambique, países llevados a la más extrema de las miserias por guerras privadas e irregulares en busca de saquear sus recursos naturales.

Así se fabrica mediáticamente una crisis humanitaria en Venezuela, es la puerta de entrada para el resto del plan. Dibujar a un país al borde del colapso.

Durante la presentación, O’Neil afirmó que Pdvsa se encuentra al borde del default, omitiendo los continuos pagos de deuda de petrolera para honrar sus compromisos internacionales. Antes de llegar a las opciones propuestas, la delegada de CFR refiere que Venezuela es estratégica para los intereses de Estados Unidos en el hemisferio, y que un hipotético colapso de la producción petrolera traería efectos negativos (debido a que aumentaría los precios).

PROPUESTAS EN TRES LÍNEAS

El CFR propone tres grandes acciones políticas para que EEUU logre asestar un golpe de Estado en Venezuela en el futuro inmediato. Opciones que por el peso político y financiero que encarna CFR ya están en pleno funcionamiento (y corriendo desde hace meses) y le imponen a la dirigencia antichavista la cartilla operativa y discursiva que debe cumplir a cabalidad.

Primera: El Consejo deja en la mesa que se debe continuar con las sanciones a “violadores de derechos humanos, narcotraficantes y funcionarios corruptos”, para aumentar la presión contra el Gobierno venezolano. Los dirigentes del antichavismo, siguiendo ese guión, han respaldado estas acciones y siempre bajo el apoyo del lobby antivenezolano capitaneado por Marco Rubio.

Segunda: Estados Unidos a través del CFR propone que el Departamento del Tesoro debe convencer a China de que retire su apoyo a Venezuela para aumentar la presión política y económica sobre el país y el Gobierno.

Tercera: El CFR afirmó que EEUU debe trabajar en conjunto con Colombia, Brasil, Guyana y países del Caribe para prepararse para un eventual “aumento de refugiados”, canalizando recursos hacia distintas ONG y organizaciones de la ONU desde la Usaid, agencia del Departamento de Estado. Pero más allá de esta alarma para rellenar el expediente de intervención contra Venezuela, existe una operación política real en este sentido.

La ONG financiada por el mismo Departamento de Estado, Human Rights Watch (HRW), publicó un informe con apoyo mediático sobre cómo la “crisis humanitaria” se ha extendido hasta Brasil. Sobre la base de testimonios y magnificando datos de inmigración, HRW aprovechó la oportunidad para emplazar a los gobiernos de la región (con especial énfasis en Brasil) para presionar al Gobierno venezolano, tal cual exige la estrategia para intentar reactivar el cerco diplomático a Venezuela desde países fronterizos.

El tanque de pensamiento estadounidense, además, exige que estos países bajo el liderazgo de Estados Unidos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) organicen un plan de tutelaje financiero para Venezuela, que opaque las inversiones rusas y chinas en áreas estratégicas del país con maniobra propuesta por CFR para que Estados Unidos aumente su nivel de involucramiento en los asuntos internos de Venezuela desde el Departamento de Estado.

MARCOS GAVIDIA