Miles de personas acompañan la procesión hasta la iglesia San Luis Rey | FOTOS ARCHIVO

**En procesiones, calles y espacios públicos los aragüeños demuestran ser un pueblo de paz y respetuoso de la tradición.

CIUDAD MCY.- Desde el inicio de la Semana Santa la tradición, el recogimiento y la cultura son parte del ambiente que se vive en todo el estado Aragua. En procesiones, templos, plazas y calles, los aragüeños ratifican que son un pueblo de paz, alegre y celoso de cumplir con sus costumbres y creencias.

Una imagen que es venerada por más de 200 años.

Una muestra de ello es que el Viernes Santo, el Santo Sepulcro de Villa de Cura, en el municipio Zamora, es sacado a las calles, donde miles de personas se congregan para participar en esta tradicional procesión, que por más de 200 años ha realizado el recorrido desde su casa, ubicada en la calle Bolívar, hasta la iglesia San Luis Rey.

En esta concentración de fe los creyentes hacen maromas para poder acompañar a la venerada imagen, adornada con flores (en su mayoría orquídeas) y cintas de colores blancas y moradas, así como con medallas de todos los tamaños, crucifijos, escapularios y otras muestras del agradecimiento de los fieles.

Personas vendadas, de rodillas y con velas pagan promesas pese al intenso sol y calor.

Durante esta procesión, el sonido de una de maraca de metal, anuncia a los 80 hombres cargadores del Santo Sepulcro que debían dar el “un, dos, tres: arriba” para alzar la imagen que seguidamente navega entre una inmensa marea de creyentes que esperaban por su encuentro.

Los cargadores solo son hombres y en total son más de 500, que cada cierto tiempo se rotan para cumplir esta labor. Por su parte, las mujeres se encargan no solo de la logística, además ayudan con el orden en esta procesión, la segunda más grande del país.

Más de 80 hombres son los encargados de llevar el santo sobre sus cabezas.

Luego de las notas del Himno Nacional, la melodía sacra interpretada por la banda marcial es acompañada por los rezos de los promeseros que en algunos casos caminan descalzos, otros hacen el recorrido de rodillas; muchas mujeres y niños visten túnicas blancas con velos blancos, similares a los que, se dice, utilizaban en la época de Jesús de Nazaret.

Cabe señalar que para los villacuranos esta procesión es de mucha alegría porque se reciben a visitantes de todas partes del país que asisten con devoción y fe a ver al Santo Sepulcro.

Un recorrido donde las velas encendidas, llantos, plegarias son parte de este gran recorrido donde miles de personas, quienes renovarán su religiosidad en la segunda manifestación de fe más importante de nuestro país.

Cabe mencionar que esta muestra religiosa recibe a propios y visitantes de otras regiones del país, inclusive a extranjeros que vienen a disfrutar de esta manifestación de fe como lo es la veneración al Santo Sepulcro.

201 años de su llegada a Villa de Cura

Este Viernes Santo, el municipio Ezequiel Zamora del estado Aragua conmemorará, en el marco de la Semana Santa 2019, los 201 años de la primera vez que la imagen del Cristo en el Sepulcro recorrió las calles de su capital, Villa de Cura.

Sobre el origen de la imagen no hay documentación, pero los relatos indican que el Santo Sepulcro de Villa de Cura data del siglo XVII. Al parecer llegó por error al poblado aragüeño pues la historia que ha pasado de generación en generación revela que era la imagen del Nazareno era la que esperaban en Villa de Cura.

La devoción por el Santo Sepulcro no tiene edad.

Un error en el puerto de La Guaira cuando desembarcaban las imágenes procedentes de España, finalmente hizo que el Nazareno fuera enviado a Achaguas, en el estado Apure, y que el Santo Sepulcro lo trasladaran a Villa de Cura. De ser cierto el relato, ambas imágenes que aparentemente llegaron equivocadas a sus destinos, son ampliamente veneradas en la nación.

Otros de los relatos aseguran que el Santo Sepulcro llegó en el siglo XVI cuando el galeón español que lo trasladaba desde Perú, naufragó en Ocumare de la Costa. En esa situación, el capitán Antonio Bolívar y Rojas, justicia mayor de los llamados Valles de Aragua, dio órdenes para que la imagen fuera trasladada al Ingenio de Bolívar, en San Mateo, pero los indígenas confundieron la ruta y la llevaron al municipio Zamora donde se quedó desde entonces.

Como cada año, las sociedades religiosas de la localidad desde el mes de enero arrancan con los preparativos de la tradicional procesión que comienza a alrededor de las 8:00 am desde el sitio que lo cobija, conocido popularmente como la Casa del Santo, y culmina en la iglesia matriz San Luis Rey de Francia, ubicada frente a la plaza Bolívar, en horas de la tarde. Un recorrido de aproximadamente cuatro cuadras y una duración de cinco horas, que se repite hasta la medianoche para devolverlo a su lugar de origen.

La Casa del Santo Sepulcro, también conocida como la Casa de Boves, es el lugar donde esta imagen reposa todo el año. Quienes conocen la infraestructura colonial, declarada Monumento Histórico Nacional en el año de 1972, afirman que es un lugar sagrado, de mucha paz y connotaciones mágico-religiosas atribuidas a la imagen del Cristo que, de acuerdo con relatos, llegó por error a la jurisdicción en el siglo XVII.

El Santo Sepulcro de Villa de Cura pesa alrededor de 60 kilogramos y mide 1,65 metros; 80 hombres la cargan,manifestó conocer Coromoto Ramírez, quien ha aseado y vestido al Santo por casi 40 años y expresa sentir una inmensa emoción y orgullo al estar cerca de él, atribuyéndole poderes milagrosos como el caso de la niña “Erika” de Maracay, quien junto a su mamá le rezó dentro de la capilla y recobró la movilidad de sus piernas.