Longanizo, interpretado por Ezequiel Piñero, es un relato que da vida a un Bolívar impetuoso y rebelde | FOTO PRENSA MPPC

CIUDAD MCY.- El Bolívar humano, desolado, desmitificado del dramaturgo Néstor Caballero llegó a la plaza Parque Bicentenario de Maracay, en el estado Aragua, con el extraordinario montaje del monólogo Longanizo, que con gran fuerza expresiva interpretó el actor Ezequiel Piñero, bajo la dirección de Elías Osorio.

Longanizo fue el apodo que los detractores colombianos del Libertador habían usado para referirse a él, como una manera de aludir a sus antecedentes mestizos.

La obra, llena de dramatismo, en un ambiente onírico, permitió a los espectadores apreciar los momentos más significativos del Libertador Simón Bolívar a punto de morir; además muestra reflexiones de Bolívar no como el personaje histórico tradicional, sino como un héroe desmitificado en sus postreros momentos de vida, papel que Piñero asume con gran madurez actoral y compenetración con un personaje, que interpreta desde hace más de 15 años en escenarios nacionales e internacionales.

Bolívar tras mucho luchar con su pasado se enfrenta al fantasma de sus tres grandes amores: María Teresa del Toro, Manuela Sáenz, quien despertó en él una pasión desenfrenada, y la joven Ana Lenoit, la mujer que buscó antes de morir.

Longanizo es un relato que da vida a un Bolívar impetuoso y rebelde, que ofreció toda la fuerza de su espíritu por la libertad de nuestra Patria y de todo un continente, y quedó desolado al fin de su vida.

Estatuas vivientes

Antes de disfrutar de Longanizo, los transeúntes y visitantes de la plaza Parque Bicentenario de Maracay se habían mostrado gratamente sorprendidos por las estatuas vivientes de Manuelita Sáenz, Simón Bolívar, Francisco de Miranda, un esclavo y una aristocrática dama, que de imprevisto abandonaban su rigidez, decían un corto parlamento de contenido histórico y volvían a su posición inicial.

Las cestas, dispuestas a sus pies, se iban llenando de billeticos y monedas que la gente, sobre todo los niños y las niñas, daban emocionados, maravillados con este arte callejero, que brinda cultura de paz, sana, educativa, con una carga de historia que reivindica nuestras raíces, nuestra soberanía y nuestro orgullo de ser venezolanos.

Integrantes de la Escuela de Arte Dramático y la agrupación teatral Reate fueron protagonistas de este singular arte, que se inició en el mundo en los años 80 y ha cobrado fuerza, cautivando a grandes y chicos universalmente.

La actividad, auspiciada por el Instituto Autónomo de Gestión Social de la Alcaldía del municipio Girardot, contó con el apoyo técnico de la dirección regional de Fundacite y tuvo elogios por parte del público.

 

Información PRENSA MPPC