CIUDAD MCY.- El 4 de agosto del 2018, durante el acto conmemorativo de los 81 años de la creación de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB), Venezuela presenció otro intento terrorista contra la Revolución Bolivariana, esta vez un magnicidio frustrado contra el presidente constitucional Nicolás Maduro.

El documental Claves de un magnicidio, difundido el domingo pasado por Venezolana de Televisión (VTV), muestra como mientras el jefe de Estado se encontraba en la tarima, junto a autoridades de los poderes públicos, se accionó una carga de explosivos C4 y perdigones desde un dron, frente a la tarima presidencial.

Momentos después, un segundo estallido tuvo lugar a unos 400 metros del lugar en el edificio Don Eduardo, lo que comprobaba que el intento de magnicidio fue una acción coordinada que incluía varios objetivos.

El atentado terrorista dejó un saldo de siete efectivos militares heridos y el incendio de un apartamento, sin víctimas que lamentar, reseña el documental que transmitió VTV y que repetirá este lunes 5 de agosto a las siete de la noche.

Horas más tarde del magnicidio frustrado, el ministro del Poder Popular para la Comunicación e Información, Jorge Rodríguez, confirmó que la explosión se debió a la detonación de drones cargados con explosivos C-4, esto como parte de un plan para asesinar al Presidente Maduro.

Además de acabar con la vida del Presidente de la República, también se tenía planteado atacar al Alto Mando Militar y representantes de los poderes públicos.

El día en que Venezuela volvió a nacer

«Ese 4 de agosto fue un día de resurrección, Venezuela volvió a nacer», así recordó en el documental de VTV, la primera combatiente Cilia Flores, aquella tarde del 4 de agosto del 2018 cuando unos artefactos tecnológicos intentaron acabar con la vida del Presidente Nicolás Maduro y a todos los que lo acompañaban en la actividad.

Asimismo, en el audiovisual transmitido por VTV, funcionarios militares recordaron los sentimientos de esa tarde del 4 de agosto, cuando su vida estuvo al borde de la muerte. «Solo pensé en mi hijo que había dejado en casa», expresó el capitán de la GNB, José Nuñez, al tiempo que recordó que estaba a punto de salir de permiso para visitar a su madre.

«Pensé en mi madre en lo que iba a pensar cuando viera eso», dijo Lisneydith Guerrero, cadete.

Tras un año del atentado, que pudo haber cambiado el curso de la historia de la nación, los militares venezolanos se han mantenido leales a la Patria y a sus principios.

AVN