Edwards Castillo R.

Continuando la compilación y exposición de ideas para la Asamblea Nacional Constituyente 2017, debemos incorporar otros aspectos que merecen atención, en lo ecológico, social y económico, en forma transversal:

Incluir los principios ecológicos y sociales (ecosocialistas) para dejar claro que los satisfactores de necesidades básicas de la población no pueden ser considerados como simples mercancías, sino que deben tener prioridad en su producción y estar a precios justos; considerar la copropiedad de los medios de producción de bienes y servicios en cogestión y autogestión laboral o socioproductiva, así como no explotar al personal laborante, que debe contar con su salario justo y demás obligaciones laborales, además de ser cogestor y cobrar como accionista o socio en sus utilidades anuales; como tampoco explotar a consumidores y usuarios o usuarias con el cobro de sobreprecios, especulación, acaparamiento, escasez artificial, manipulación de la oferta o de la demanda y tantas formas de usura y enriquecimiento sin causa.

Por supuesto, las actividades productivas deben sobreexplotar la naturaleza al extraerle componentes naturales más rápido de lo que ella tarda en producirlos, para asegurar la recuperación o renovabilidad del componente; como tampoco verter a la naturaleza residuos y desechos sólidos, líquidos, particulados, gaseosos o energéticos en forma más rápida de lo que ella tarda en recuperarse de absorberlos.

Es importante incorporar el deber humano de reconocer y respetar los derechos de protección ambiental de la Madre Tierra, incluyendo la obligación de dar un trato digno a los animales; de no producir o liberar organismos genéticamente modificados con uso de transgénicos no autorizados, previa demostración de su inocuidad; la gestión integral de residuos y desechos sólidos con carácter ecológico y social; la preservación de selvas y cobertura vegetal de las cuencas hidrográficas; la obligatoriedad de crear y ejecutar planes maestros de sanación ambiental de los cuerpos de agua dulce y de todas las costas del país, en especial el lago Los Tacarigua o de Valencia y el lago de Maracaibo, el litoral central y centro-occidental, afluentes del Orinoco y los principales ríos contaminados del país.

También se deben evitar megaproyectos de alto impacto ambiental como puertos de aguas profundas donde no existen aguas profundas (por dragado), la explotación petrolera en la plataforma deltana, la explotación masiva y extensiva de minerales a cielo abierto como Carbón en Sierra de Perijá o minería de oro y diamante aluvional en las cuencas altas del Caroní, Paragua y Orinoco; incorporar al país en un plan maestro global de prevención, mitigación y adaptación a los cambios climáticos, que incluya la preservación de la diversidad biológica, entre otras ideas ecosocialistas, que continuaremos desarrollando, recibiendo y exponiendo en próximas entregas.

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