Pence (izq) en su visita a Panamá durante su gira en Latinoamérica

CIUDAD MCY.- Un grupo de militares de EEUU fue relevado de sus labores tras ser captado por las cámaras de seguridad del hotel en que se hospedaban ingresando con mujeres.

Los militares del Ejército y de la Fuerza Aérea estaban asignados al equipo de comunicaciones del vicepresidente estadounidense Mike Pence, en su viaje por Latinoamérica.

“Cuatro miembros del Ejército en servicio activo asignados a la Agencia de Comunicaciones de la Casa Blanca, del Departamento de Defensa, están bajo investigación mientras estaban en Panamá, antes de la visita del vicepresidente Mike Pence el 17 de agosto de 2017”, indicó Karen Brazell, jefa de personal de la Oficina Militar de la Casa Blanca.

Los involucrados en el incidente no registraron a las mujeres cuando las llevaron al hotel, de acuerdo con fuentes del Departamento de Defensa, que explicaron que después fueron identificados a través de las cámaras de seguridad colocadas en el edificio. Los militares tuvieron que regresar a Estados Unidos y fueron relevados de sus funciones en la Casa Blanca en cuanto se conocieron las acusaciones.

Imperialismo sexual

Este es el último escándalo que golpea a oficiales de seguridad norteamericanos en el cumplimiento de funciones. Es de recordar que en 2015, agentes de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) fueron descubiertos cuando asistían a fiestas con prostitutas en Colombia y, tres años antes, miembros del servicio secreto contrataron trabajadoras sexuales durante una misión de trabajo en el mismo país.

Sin embargo, más grave aún fue la acusación, recogida en el informe Contribución al entendimiento del conflicto armado en Colombia, en Melgar (departamento de Tolima) y en Girardot (departamento de Cundinamarca), donde «53 menores de edad fueron abusadas sexualmente por mercenarios durante cuatro años, quienes además filmaron y vendieron las cintas como material pornográfico».

También en Melgar, «un contratista y un sargento de Estados Unidos violaron a una niña de doce años en 2007», se afirmó en esa oportunidad.

Los militares quedaron impunes por esos delitos, denominados por el documento como “imperialismo sexual”.

Información HISPANTV